El gobernador sostuvo que no tiene problemas en recibir a Macri y De Narváez, de quien dijo que es "representativo" y que lo respeta mucho. Pero insistió en que no hay posibilidad de que participe de una alianza con ellos. Coincidió con Lifschitz y Bonfatti en que el desafió que le planteó Bonfatti a nivel provincial frenó su proyección nacional.
"Se perdió tiempo y el tiempo no se recupera. Si tengo que darle de comer a un niño, no puedo esperar hasta que tenga 18 años y darle toda la comida junta, lo tengo que hacer ahora", sostuvo Binner en su crítica a Giustiniani.
-¿Se lo va a facturar toda la vida a Giustiniani"-, le preguntaron.
-No, la historia se encargará de escribirlo-, respondió.
Así, Binner sumó su voz a una polémica que abrió el intendente Miguel Lifschitz -dijo que "si no hubiéramos tenido tanta complicación en la provincia, Hermes podría haber comenzado una tarea nacional" -, continuó con una postura similar Antonio Bonfatti e intentó cerrar Giustiniani, quien sostuvo: "El partido y yo apoyamos a Binner desde el vamos".
No tuvo suerte el senador nacional, pues el pase de facturas llegó ahora de parte del gobernador.
Además, Binner dijo que respeta "mucho" a Giustiniani porque es "una persona importante y representativa", pero descartó ser arte de un acuerdo con él. "¿Si no para qué haríamos elecciones? Se hacen porque hay diferencias y la gente tiene derecho a optar por uno o por otro", agregó.
Además, rechazó los planteos de que la oposición se tiene que unir para enfrentar a Cristina Kirchner: "No creo que sea el camino sumar por sumar Hay que convencer a la población de que hay otra forma de gobernar".






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