Binner confía en un acuerdo dentro del socialismo por las candidaturas

"No tengo candidatos en nombres", expresó sorprendentemente ayer el gobernador Hermes Binner frente a los periodistas en el intento de bajar la polémica desatada tras confesar que su ministro Antonio Bonfatti es el único en óptimas condiciones de sucederlo ("el resto sería como volver a primer grado").
No sólo eso: el mandatario socialista aseguró que "seguramente va a haber acuerdo" dentro del socialismo para definir quién será el próximo candidato a gobernador: si Bonfatti, el senador nacional Rubén Giustiniani o, algo más postergado, el intendente Miguel Lifschitz.

"Hay una interna provincial que es por ley. Pero dentro del socialismo no tenemos ningún interés de llegar a una interna", declaró Binner.

Al ser preguntado si su candidato seguía siendo el ministro de Gobierno y Reforma del Estado Bonfatti, Binner destacó: "No tengo candidatos en nombres, lo que tengo es la preocupación para continuar con todo lo que se está haciendo, porque hay una reforma de la Justicia, de la salud, de la cosa pública y nos parece interesante ver que esto no se logra de un día para el otro".

Durante la tarde corrieron por internet varias bromas, abonadas por gente del propio socialismo, como que Binner resultó ser uno de los primeros en refrendar el "Teorema Bonfatti" de que toda la discusión "se arregla con unos mates". (Teorema, según la Real Academia: Proposición demostrable lógicamente partiendo de otros teoremas ya demostrados).

Hasta la Juventud Socialista Santa Fe, en su Facebook, se inclinó por establecer una mirada liviana del pesado entuerto y tituló con una pregunta formulada a los mayores que ostentan la conducción partidaria: "¿Bajamos las pulsaciones y cebamos unos amargos?".

La foto que ilustra la portada de Juventud Socialista Santa Fe es todo un indicio de a qué parroquia tributan los noveles militantes: se ve una foto retrato de Giustiniani tratada con originalidad y cierto arte pop y con la frase: "Te queremos gobernando Santa Fe".

A todo esto, ciertos analistas coinciden en formular que Binner logró más que un paso adelante con la visita de Ricardo Alfonsín a Rosario.

El encanto que Alfonsín mostró por Binner, y que él mismo se encargó de resaltar con frases como: "Me siento un socialista más", abona en determinado círculo la teoría de que Binner podrá ubicarse en aptitud de condicionar su candidatura a la vicepresidencia de la Nación (acompañando a Alfonsín) a que la UCR nacional ordene apoyar el candidato a gobernador que él imponga en el Frente Progresista.

Eso significaría la resignación de la aspiración del intendente santafesino Mario Barletta, quien debería aceptar la imposición de ir por un nuevo mandato en la ciudad de Santa Fe. Pero también bajaría el sueño de Giustiniani cuyo sector cree que es el momento preciso de pelear por la gobernación luego de la instalación como dirigente en toda la provincia que le dio la elección que disputó contra Carlos Reutemann en junio de 2009.

En el juego de las hipótesis ayer sonó también que Bonfatti podría tentar a un hombre de la UCR para que lo acompañe desde la vicegobernación como Binner lo hizo con la actual presidenta del Senado, Griselda Tessio.

Ese radical podría ser uno de los intendentes más reconocidos en el territorio provincial: Orfilio Marcón, de la ciudad de Avellaneda. Ultimamente con ciertos cuestionamientos dirigidos al senador del departamento General Obligado, el también radical Federico Pezz, Marcón había confesado su deseo de ir por esa banca en las elecciones de 2011.

Pezz, a su vez, es uno de los tres comandantes que Alfonsín designó en Santa Fe para el despliegue de su corriente junto a Santiago Mascheroni (diputado provincial) y Carlos Torres (intendente de Firmat).

A ninguno la candidatura de Barletta parece terminarles de cerrar.

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