Lo afirmó el ex gobernador de la provincia, Hermes Binner. Así, contradijo al gobernador Bonfatti que había rechazado que haya un postulante “natural” para sucederlo en 2015.
“Miguel Lifschitz prácticamente es un candidato obligado” a la Gobernación de la provincia de Santa Fe en 2015, enfatizó ayer la figura máxima del socialismo Hermes Binner. Así, estableció clara posición en la polémica que comenzó a delinearse cuando el gobernador Antonio Bonfatti le dijo a este diario que en el oficialismo provincial “no hay candidato natural”.
Binner arribó al auditorio del hotel Ariston codo a codo con el ex intendente de Rosario para la presentación de “La Argentina que queremos”, un texto en que el Frente Amplio Progresista (FAP) plantea 20 objetivos estratégicos para los próximos 20 años, presentado como el germen de una futura plataforma de gobierno.
La presencia de Lifschitz en el acto —fue el único dirigente que compartió el escenario con Binner— tenía una razón protocolar por ser el secretario general del Partido Socialista santafesino, pero significó en rigor un fuerte espaldarazo, a pocas de horas de insinuarse una interna partidaria. Es que la semana pasada, Lifschitz le dijo a este diario que “le gustaría ser candidato a gobernador”, aunque esa posibilidad “no le quitaba el sueño”. Pocas horas después, y consultado sobre si el ex intendente era el “candidato natural” del socialismo, Bonfatti aseveró: “Para mi no hay ningún candidato natural. Ninguno”.
Lifschitz en 2011 soportó sin quejas conformarse con una modesta banca de senador provincial evitando chocar con Binner, que ya había ungido a Bonfatti. El ex intendente ratificó su potencial con una soberbia elección en el principal distrito provincial mientras Bonfatti accedía por escaso margen a la Casa Gris. Y ayer, quien le bajara el pulgar doce meses atrás ahora lo plantó como primus inter pares.
Consultado sobre la polémica en torno a la naturalidad de los candidatos, Binner fue categórico: “Estamos muy contentos de tener figuras como la del ingeniero Miguel Lifschitz, con una vasta experiencia en el manejo de la cosa pública, de manera que le diría que prácticamente es un candidato obligado que va a estar dentro de tres años en el candelero político de la provincia de santa Fe”. Es más, Binner no escatimó elogios y afirmó que “después de 8 años de su gobierno en Rosario ha dejado señales indelebles de lo que puede y debe hacer un gobernante”.
A su turno, y consultado sobre si no le parecía apresurado hablar de candidaturas, Lifschitz coincidió: “Por eso mismo hoy por hoy quienes tenemos responsabilidades legislativas o de gobierno tenemos una gran tarea por delante. Los tiempos electorales no hay que adelantarlos y cuando llegue el momento el Frente Progresista tendrá sus mecanismos para elegir su mejor propuesta. Hoy tenemos otras prioridades. El año próximo vamos a trabajar fuertemente por nuestra lista de diputados nacionales y por tener una presencia importante en cada una de las ciudades de la provincia y del país”.
Palos al kirchnerismo. Binner le achacó al gobierno nacional que “habría que tener mayor eficacia para resolver los conflictos. Tal vez tienen más vocación por armar conflictos que por resolverlos”, ironizó. Sobre la ley de medios, planteó que su modo de que los grandes holdings mediáticos fueran desarmando sus posiciones dominantes hubiera sido que “al finalizar las licencias de los medios, allí sí se puede aplicar con propiedad la nueva ley”.
Asimismo, criticó que el discurso de la presidenta Cristina Fernández en el acto del domingo pasado por el Día de la Democracia y los Derechos Humanos “fue sesgado por una partido político”, y que “apropiarse del día de los 29 años como una fuerza política no corresponde, es una acto de sectarismo”.




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