Berlusconi, Putin y negocios ocultos

ROMA.- Un día después de que Hillary Clinton definiera al premier italiano, Silvio Berlusconi, "el mejor amigo de Estados Unidos" en un intento por contener los daños del "huracán" WikiLeaks, nuevos cables que dejan al desnudo la alarma de Washington por la "nefasta conexión" entre el Cavaliere y el presidente ruso, Vladimir Putin, desataron una tormenta en Italia.

"El embajador de Georgia en Roma nos dijo que su gobierno cree que Putin le prometió a Berlusconi un porcentaje sobre cada gasoducto construido por Gazprom en coordinación con Eni [Ente Nazionale Idrocarburi, el coloso energético italiano]", escribió el entonces embajador estadounidense ante Italia, Richard Spogli, en una nueva serie de cables publicados ayer en el Corriere d ella Sera.

"Nuestros contactos tanto en el Partido Democrático (PD) como en el Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), de Berlusconi, hablan de una conexión nefasta", indicó Spogli. "Ellos creen que Berlusconi y sus íntimos se están aprovechando de muchos de los acuerdos entre Italia y Rusia", agrega el informe.

El domingo pasado, en una primera filtración, Berlusconi había sido definido como el "vocero europeo de Putin". Además, fue tachado de física y políticamente débil, ya que a causa de sus fiestas salvajes descansa poco.

Si esas definiciones no habían desatado mucho revuelo, sí lo hicieron las de ayer. "Las ganas del premier de ser percibido como un importante jugador europeo en política exterior están llevando a Italia a sostener los esfuerzos rusos de dañar a la OTAN", puede leerse en cables en The New York Times .

La "corrosiva influencia" de un país que Washington considera en manos de la mafia "está amenazando la credibilidad" de Berlusconi, escribió Spogli en otro cable explosivo.

El PD llamó ayer a Berlusconi para dar explicaciones en el Parlamento. También el Cavaliere se vio obligado a desmentir las acusaciones. "Estados Unidos tiene muy claro que no tengo ningún interés con ningún otro país", replicó Berlusconi.

El País agregó ayer nuevos documentos que certifican la preocupación de Washington por la salud del premier, "arruinada" no sólo por sus "fiestas salvajes", sino por sus varios escándalos judiciales y problemas familiares, según redactó en un cable el actual embajador David Thorne, quien indicó como sus fuentes a Gianni Letta, el número dos del Cavaliere y a Giampiero Cantoni, un amigo íntimo, quienes desmintieron esas versiones.

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