Pierluigi Bersani se debate entre dos fuegos cruzados. Ante la reciente escalada en las encuestas de Silvio Berlusconi, el secretario del izquierdista Partido Democrático, hasta ahora favorito en las elecciones italianas del próximo 24 y 25 febrero, abrió a la posibilidad de una alianza de gobierno con el centro liderado por Mario Monti.
Dolores Álvarez
Pierluigi Bersani se debate entre dos fuegos cruzados. Ante la reciente escalada en las encuestas de Silvio Berlusconi, el secretario del izquierdista Partido Democrático, hasta ahora favorito en las elecciones italianas del próximo 24 y 25 febrero, abrió a la posibilidad de una alianza de gobierno con el centro liderado por Mario Monti. Sin embargo, el ex comunista tiene que hacer las cuentas con el ala más radical de su coalición electoral, que amenaza con hacer saltar por aire el acuerdo con el PD si Bersani cede a un pacto con el economista en un intento desesperado por frenar la remontada de la derecha capitaneada por el Cavaliere.
Hasta hace pocos días, Bersani y Monti parecían destinados a ser adversarios. "El presidente del Consejo (Monti) tiende a mirar las cosas desde lo alto y a mí me gusta mirar más a la altura de los ojos de la gente común", aseguró Bersani. Agregó que, a diferencia suya, Monti sigue siendo un profesor incapaz de ocuparse de los problemas más terrenales.
Por su parte, Monti dijo que, si ganase las elecciones, el líder del PD sería incapaz de realizar las reformas que Italia necesita porque está condicionado por la izquierda más extrema de su coalición –con el verde Nichi Vendola a la cabeza– y por la CGIL, el mayor sindicato del país que se opone a las reformas en el ámbito del trabajo.
Ahora, como quien deja las diferencias atrás por un peligro común, ambos líderes se muestran dispuestos a "colaborar" en una acción de gobierno que garantice la gobernabilidad de la península y que detenga la deriva populista representada por la derecha berlusconiana.
"Digo siempre que me considero alternativo a Berlusconi y a la Liga Norte (partido xenófobo aliado con el Pueblo de las Libertades, liderado por el magnate de derecha). Estoy más que disponible a discutir con Monti para hacer las reformas o el gobierno, lo veremos", dijo ayer Bersani. El secretario del PD puntualizó que está abierto a conversar con quien se define como un adversario del ex premier y subestimó los resultados de algunas encuestas que lo prefiguran "testa a testa" con el Cavaliere.
Por su parte, Monti confirmó que una colaboración entre ambas agrupaciones es posible, pero advirtió: "Si está interesado (por Bersani), como lo declaró, a una colaboración con las fuerzas que represento deberá hacer elecciones dentro de su polo." Una clara alusión a la izquierda más radical de su alianza que no ve con buenos ojos un acuerdo con el economista.
El "matrimonio por conveniencia" tiene un límite y todos coinciden en que está representado por Vendola. "No es posible imaginar que los programas sean sólo papel para electores estúpidos. Tenemos el deber de respetar a nuestros electores", aseguró el verde. Para el gobernador de la región Apulia, en el ámbito del derecho y de la visión económica "hay una distancia sideral con Monti, que es un clásico conservador europeo. Si existe esta distancia tan fuerte, ¿cómo se puede pensar que podríamos gobernar juntos?", se preguntó. «


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