Berlusconi dice que si gana la izquierda Italia será un desastre

Berlusconi dice que si gana la izquierda Italia será un desastre
Aumento de impuestos, nueva tasa sobre la propiedad y el patrimonio, fronteras abiertas para la llegada de miles de inmigrantes y escuchas telefónicas para derrotar a los adversarios políticos. Así será el escenario italiano para Silvio Berlusconi si la izquierda gana las elecciones municipales del 15 y 16 de mayo. Sonriente y alarmista, el presidente del Consejo de ministros advirtió a los electores de los peligros que enfrentarán si no votan por su partido, el Pueblo de las Libertades, y aseguró que los ciudadanos serían menos libres si los “rojos” volvieran al poder.

En un videomensaje colgado en YouTube (al que se accede a través de la página del PDL < http://www.pdl.it/>) el premier sostiene que las próximas “administrativas” son fundamentales, no sólo para asegurar el buen gobierno local sino, y sobre todo, para “reforzar el gobierno nacional”.

En su discurso titulado “El 15 y 16 de mayo hacé que gane el gobierno del hacer”, el jefe de gobierno señala: “Piensen cómo seríamos todos menos libres si la izquierda volviera al poder y pusiera en práctica los programas electorales que anunció.” Y después da rienda suelta a su imaginación destacando, punto por punto, las terribles políticas que llevaría adelante la agrupación opositora si asumiera las riendas del país: “La izquierda permitiría abundantes escuchas telefónicas, usándolas sobre todo contra sus adversarios políticos, dejaría las fronteras no sólo abiertas, sino abiertas de par en par a los inmigrantes ilegales para conceder después de cinco años el derecho al voto a los extracomunitarios y desequilibrar a su favor la balanza electoral.”

Para il Cavaliere, en su administración “hablan los resultados”, sobre todo por la forma en que su gobierno piloteó la península en años de crisis económica: sin “meter la mano en el bolsillo de los ciudadanos”, una verdadera “misión imposible”. Además, el premier recuerda el rápido y eficaz accionar de la derecha frente a la emergencia de la basura en Nápoles (ver recuadro) y al terremoto de L’Acquila.

“Neutralizaremos con la política de los hechos los ataques, los insultos y las mentiras que la oposición y las togas (los fiscales) militantes de izquierda siguen sembrando contra nosotros en los periódicos y televisiones”, sintetiza el premier, en una clara alusión al enfrentamiento que protagoniza con la magistratura del Tribunal de Milán, donde tiene cuatro causas abiertas, entre ellas el Rubygate. El sábado, il Cavaliere había definido al juzgado del norte como “el cáncer” del país.

El próximo domingo y lunes se votará en nueve provincias y en 1177 comunas, como Milán, Nápoles, Turín y Bolonia, entre otras. Los analistas coinciden en que las “administrativas” no son sólo un test local y que el fin de semana se decidirá mucho más que un intendente o un consejero provincial.

Para Michele Brambilla, en Milán, por ejemplo, se define el futuro político dil Cavaliere. Es la ciudad donde nació, donde construyó su imperio mediático, empezó su carrera política con Fuerza Italia y donde, hace tres años, anunció la creación del nuevo partido de derecha, el PDL. Según el periodista de La Stampa, “Milán es el viento de centroderecha”, un capital construido en contraposición a Roma que el premier defiende en primera persona, en una campaña electoral a todo o nada que lo tiene como principal protagonista. <

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