La decisión del intendente de Berisso, Enrique Slezack, de bajarse de la pelea electoral para abrir el hasta ahora dificultoso camino de la unidad del peronismo hace que por estas horas se vivan momentos claves en ese vecino distrito, donde la resolución de la cuestión local sigue atada a algunas definiciones nacionales.
Por lo pronto, Slezack decidió bajarse de la pelea y pugnar por un lugar en la lista de candidatos a senadores provinciales por la numerosa tercera sección electoral, apoyado en el consenso que ha ido logrando entre los jefes comunales de ese distrito nucleados en la Federación Argentina de Municipios (FAM).
Pero al mismo tiempo, Slezack tomó la decisión de irse de manera diferente a sus antecesores los primos Eugenio y Néstor Juzwa y evitar ser derrotado en las urnas.
“Me voy pero abriendo el camino a una unidad que lleve al peronismo a la victoria”, ha señalado Slezack.
INTENTO DE UNIDAD
En ese plano, operadores del intendente -de pública filiación sciolista- y de quien desde hace años pugna por sucederlo -el randazzista Juan Ignacio Mincarelli- empezaron a trabajar en busca de abrir canales para la confección de una lista de unidad, tarea que, indicaron desde ambos sectores, se vería facilitada si desde la Casa Rosada se decide que el FpV lleve a Daniel Scioli como candidato presidencial único y a Florencio Randazzo como aspirante, también único, a la gobernación bonaerense.
Hace algunas semanas Slezack, de filiación sciolista, había anunciado que su propuesta de unidad llevaría como premisa su oferta de bajarse de la candidatura a intendente para iniciar una ronda de diálogo, sobre todo con el espacio más crítico de su gestión, el del joven Juan Ingnacio Mincarelli. Pero esos acercamientos informales no dieron resultado e incluso la división se profundizó cuando hace pocos días los concejales del mincarellismo votaron en contra de la Rendición de Gastos de 2014 presentada por la administración Slezack, con lo que ese expediente fue rechazado por todo el cuerpo al sumar en contra esos votos con los del massismo y el Frente Unen.
Según pudo saberse, en las próximas horas el intendente berissense y Juan Ignacio Mincarelli se reunirán para empezar a discutir la posibilidad del armado de una lista que contenga las aspiraciones de uno y otro sector al tiempo que, se adelantó, volverían a hacer un intento por incluir en el armado de unidad al sector de Ramón Garaza que parece el más duro de convencer.
Es que más allá de esas especulaciones diferentes fuentes coinciden en que será “muy difícil” evitar una pelea electoral en las PASO del oficialismo, más allá de la posibilidad de que se concrete un acuerdo entre el intendente Slezack y el espacio de Mincarelli.
Es que en ese mapa político ha irrumpido desde hace meses el dirigente petrolero Ramón Garaza, del sindicato Supeh donde se concentra la mayoría de los trabajadores berissenses de la Destilería YPF y los emprendimientos que funcionan dentro de ella.
Con un estilo combativo y un mensaje crítico hacia los políticos tradicionales (ha propuesto que los concejales y funcionarios donen el 40% de sus salarios para acción social directa), Garaza apoya la candidatura a Gobernador de Julián Domínguez, pero en el plano nacional se alinea con Daniel Scioli.
Este último dato no es menor a la hora de especular a dónde irá el voto sciolista en una compulsa entre Garaza y el randazzista Mincarelli.
Una fuente confiable del FpV berissense aseguró que “a Garaza le ofrecimos, dentro de lo posible, todo lo que le podíamos ofrecer: desde lugares en la lista de candidatos a concejales hasta espacios claves en el Municipio. Pero él quiere dice que quiere ser medido por la sociedad y ante eso, nada podemos hacer”, ironizó la fuente.






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