Balearon a un chofer y está en peligro el servicio de colectivos

Balearon a un chofer y está en peligro el servicio de colectivos
El chofer de un colectivo fue baleado en una mano durante un asalto ocurrido ayer a la noche. Compañeros de la misma línea y otras amenazan con parar el servicio el próximo lunes en demanda de mayores medidas de seguridad. Se trata del segundo ataque similar contra un chofer en menos de dos meses.

El solitario ladrón había quedado dentro del micro y amenazando al trabajador, lo obligó a recorrer distintos barrios pilarenses para luego retomar por la ruta 28 rumbo a General Rodríguez. Antes de descender, le efectuó un disparo con un arma de fuego que le atravesó uno de sus dedos. La policía investiga el hecho que hasta anoche no contaba con detenidos.

Fuentes policiales confirmaron que el hecho se produjo pasadas las 23.30 del jueves cuando el interno 118 de la Línea 511, perteneciente a la empresa Ruta Bus, había finalizado su recorrido en la estación de trenes de Pilar.

Allí descendieron los últimos pasajeros. El chofer cerró las puertas, apagó las luces interiores y del cartel, poniéndose nuevamente en marcha hacía la terminal de la empresa, ubicada en el kilómetro 57 de la autopista Pilar-Pergamino.

El micro circulaba por la Avenida Tomás Márquez. Al llegar a la esquina de Martitegui, el chofer -de 28 años-observó por el espejo retrovisor interno, que un sujeto se acercaba hacia él con un arma de fuego en su mano.

El ladrón lo amenazó para que le entregara todo el dinero y los elementos de valor que llevaba encima. Al responderle que no contaba con nada importante, solamente la radio Nextel, el delincuente le señaló: “Entonces vamos a dar un lindo paseo”.

Sentado en el primer asiento y siempre bajo amenazas de muerte, el delincuente lo obligó a cruzar todo el centro de Pilar, tomar por la calle El Petrel, entrar y salir del Parque Industrial. Luego se dirigieron por ruta 8, el Camino de Circunvalación y finalmente la ruta 28.

Mientras tanto, las amenazas contra el chofer eran cada vez más agresivas. Al llegar a la altura del kilómetro 7,5 en inmediaciones de la Escuela Nº 8, el ladrón ordenó al chofer que ingresara por una calle que conduce al complejo de polo La Ellerstina.

Alejados unos 500 metros de la ruta, el asaltante le insistía al chofer que le entregara el celular que debía llevar encima. Pero ante la negativa del trabajador, se desencadenó una especie de lucha entre ambos, hasta que sonó un disparo.

Posteriormente, el delincuente obligó a que le abriera la puerta, descendiendo del colectivo que aún estaba en marcha y amparado por la oscuridad, se dio a la fuga.

El chofer resultó herido en su mano derecha. Solo pudo conducir unos doscientos metros hasta que no resistió más y detuvo el micro para pedir ayuda en una de las viviendas aledañas.

Un vecino lo auxilió y dio aviso a la policía. Efectivos del destacamento policial de Marabó (Rodríguez), llegaron en pocos minutos.

La víctima –identificado como Jonatan Rodríguez- fue trasladado hasta el hospital del distrito vecino. Los médicos determinaron que el colectivero sufrió “una herida de bala con orificio de entrada y salida destruyendo casi totalmente la segunda falange del dedo índice de la mano derecha”.

El paciente quedó internado en una sala de terapia intermedia a fin de realizarle las respectivas evaluaciones médicas.

Testimonio de la víctima

“Me pudo haber matado”

Horas después del ataque, el chofer dialogó con El Diario. “Nunca me imaginé que esto me pudiera suceder a mí, fue lo primero que dijo Jonatan Rodríguez, la víctima de 28 años.

“Es muy feo pasar por esta circunstancia. Es un momento donde uno se siente impotente ya que nada puede hacerse. Si se arriesga a hacer algo contra el delincuente éste seguro te mata. Yo reaccioné, es verdad, porque me sentía morir”, sentenció.

Sobre el momento en que se produjo el disparo indicó: “Él me apuntó y yo le tomé la mano que sostenía el arma. Forcejeamos y se escuchó un tiro. Yo sentí un tremendo ardor en mi mano derecha y luego me vi todo ensangrentado. El delincuente prácticamente se tiró del colectivo y yo luego no pude manejar más y pedí ayuda”. Finalmente reconoció: “Me pudo haber matado”.

Antecedente

En la noche del 23 de febrero pasado, un chofer también de Ruta Bus fue asaltado en el centro de Pilar. Dos delincuentes lo golpearon con un elemento cortante y perdió dos falanges. En aquella oportunidad, hubo paro de micros el cual se levantó tras promesas de mejorar la seguridad para los choferes.

Comentá la nota