La caída llega al 10 por ciento en general, pero hay rubros en donde es mayor. Esperan que el ajuste de paritarias mejore la situación. Preocupa el cierre de comercios.
“No hay plata circulando, la gente no tiene efectivo y eso lo están sintiendo los comerciantes de todos los rubros. Lo poco que se vende es casi todo con tarjeta”. La síntesis la traza Enrique Bertoldi, encargado del Área Central de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC).
Según el también comerciante, en términos generales, la caída en las ventas por unidad ya llega al 10 por ciento, si se compara este inicio de año con el de 2013. Pero asegura que es peor en otros rubros, “en el que se requiere de cierta financiación, como la venta de motos”.
“Hacía tiempo que no se veía una situación similar. Camino todos los días el Centro y cada dos cuadras ya se ve un negocio cerrado. Me llaman otros comerciantes para comentarme lo mal que está la situación. No queremos alarmar, pero la actividad no repunta”, contó, preocupado, a Día a Día.
Una muestra: un bazar que desde hace muchos años trabaja sobre avenida Olmos dejará el local a fin de mes porque ya no puede afrontar los costos fijos.
“Hay muchos comerciantes que están negociando condiciones con los dueños de los locales para evitar cerrar las puertas. A nadie le conviene que cierren los negocios”, razona Bertoldi, marcando el oscuro panorama que se vive por estos días. Para el directivo de la CCC, la situación es parecida en la zona del Cerro de las Rosas: “Hay muchos locales grandes sobre Rafael Núñez desocupados. Me enteré que hay dos comercios importantes que están decidiendo el cierre”, aporta.
Desde la Cámara también hay quejas por la “elevada” presión fiscal. “La rentabilidad está muy apretada entre Ingresos Brutos, Comercio e Industria, el Impuesto a las Ganancias; más lo que te cobra la tarjeta, lo que te cobra el banco si vendes un cheque. Está muy complicado”, resumen entre pálidas.
Le prenden velas a las paritarias. Pese al mal momento, desde el sector comercial estiman (y cruzan los dedos para que así sea) que “peor no se va a estar”.
Las fichas están puestas en el impacto de las paritarias, que inyectarán algo de aire a los castigados bolsillos tras la devaluación.
“Creemos que en abril y mayo se comenzarán a ver los efectos de los ajustes de los salarios por las paritarias. Recién ahí, cuando la gente vea cuánto puede gastar, la actividad comenzará a repuntar, aunque consideramos que lo hará lentamente”, considera Bertoldi.
El adelanto de la temporada otoño/invierno es otra luz que titila al final del túnel, aunque las expectativas son moderadas. En la Cámara de Comercio consideran que la llegada del invierno en “algo puede ayudar” a las ventas.
Piso. Peor ya no se puede. La Cámara de Comercio estima que la actividad ya tocó su fondo. Y habla de una recuperación muy lenta.
El tarjeteo llega al 80 por ciento. Los billetes de 100 pesos con el rostro de Roca o de Evita son especie en extinción en las cajas de los comercios cordobeses. Desde la Cámara de Comercio de Córdoba estimaron que entre un “70 y 80 por ciento” de las ventas se realizan con tarjeta de crédito. Los comerciantes advierten que el pago bajo esta modalidad les genera diversos inconvenientes que están atadas a la rentabilidad. Se refieren al porcentaje con el que se quedan las emisoras de los plásticos (entre un 8 y 10 por ciento). Además suman el tiempo, en algunos casos hasta 45 días, hasta que las tarjetas le depositan el dinero. “Si uno realizó una venta con tarjeta el 26 de febrero –ejemplifica un comerciante– recién el 9 de abril la cobrará”.
Desde la depreciación del peso, lo que elevó el costo del dinero a prestar, en el mercado sólo quedaron planes de 6 cuotas sin interés. En la mayoría de los locales se cobran recargos del 4 al 6 por ciento mensual si se abona con plásticos. Recién el último fin de semana, las grande cadenas buscaron captar a los clientes con planes a 12 cuotas, pero con límites.
Enrique Bertoldi -Encargado del Área Central de la Cámara de Comercio de Córdoba- Hacía tiempo que no se veía una situación similar. Camino todos los días el Centro y cada dos cuadras ya se ve un negocio cerrado. Me llaman otros comerciantes para comentarme lo mal que está la situación.
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