Bachelet se despidió del poder y de su tía, que falleció en el sismo

Bachelet se despidió del poder y de su tía, que falleció en el sismo
El primer día de Michelle Bachelet luego de dejar la Presidencia de Chile no fue mucho más tranquilo que lo habitual. En la mañana, muy temprano y junto a su madre Angela Jeria, la ex presidenta cumplió con una tarea pendiente que tenía desde el lunes pasado: visitar el mausoleo de su familia en el Cementerio General.
Y no se trató sólo de un gesto simbólico hacia su padre, sino que más bien era un compromiso pendiente con una de sus mejores amigas, su tía más querida, Alicia Bachelet, que falleció de un paro cardiorespiratorio por el miedo que le causó el sismo. Pero ese día y los que le sucedieron hasta el cambio de mando, la ex presidenta de Chile tuvo tantas ocupaciones que no pudo asisitir al funeral de su tía.

La relación de Michelle Bachelet con su tía Alicia era muy estrecha. Ella era la única hermana de su padre que quedaba viva y jugó un rol importantísimo en su vida durante los inicios de la dictadura. En esos años, Michelle y su madre se refugiaron en su casa, antes de ser trasladadas al centro de tortura de Villa Grimaldi. Una vez encerradas, y gracias a la intervención del marido de su tía, el general Croquevielle, ambas fueron puestas en libertad y enviadas al exilio. Una vez de regreso a Chile, 17 años después, la tía de la ex presidenta fue quien la alojó hasta que encontró dónde vivir con su madre.

Luego de pasar por el cementerio, Bachelet comenzó su nueva vida como otra ciudadana chilena más, y como parte integral de la política de oposición. Ya lo había dicho en estos días el ex ministro Viera Gallo, "Michelle será parte fundamental y el rostro más improtante de la oposición. Y esperamos verla como presidenta nuevamente en 2014".

Antes de dejar el mando del país, Bachelet ya les había anticipado a sus más cercanos colaboradores que luego de unas breves vacaciones para disfrutar de su nieto pequeño, se pondría a trabajar en la reconstrucción del país, desde la oposición.

Algo de eso, además, dejó entrever en el discurso que entregó al país en la noche previa al cambio de mando. En esa ocasión, la ex presidenta señaló que no descansaría hasta ver a su país reconstruido.

Según comenta una fuente ligada a la ex presidenta, ésta ha recibido varias ofertas para incorporarse al trabajo público desde agrupaciones de Derechos Humanos y organizaciones no gubernamentales.

Su compañero y amigo Ricardo Lagos, además, está realizando importantes gestiones para que la ex presidenta chilena tenga un cargo improtante en algún organismo internacional, como podrían ser la ONU o la OEA. Además, un cercano a la presidenta confidencia que ésta ha recibido dos importantes invitaciones para unirse a trabajar como asesora de dos presidentes del cono sur, de quienes se reserva la identidad.

Así las cosas, Bachelet tendrá una agitada agenda laboral en los próximos meses. Por eso, se tomó muy en serio su rol de abuela y madre y aprovechó para mimar a su familia todo lo posible. Almorzó con sus hijas y su nieto y pasó la tarde con su madre y el resto de su familia. Recibió muchos llamados de amigos, pero mantuvo en todo momento el bajo perfil. No quiso hablar con los medios y se excusó diciendo que estaba descansando, que ya volvería al ruedo público.

Según trascendió, en los próximos días, la ex presidenta intentará viajar a un lago del sur chileno donde tiene una casa de descanso, a pocos kilometros de la de su sucesor, Sebastián Piñera.

Comentá la nota