A una semana del cierre del plazo para presentación de alianzas para las primarias del 14 de agosto, hay serias dudas de que se vaya a convocar en el corto plazo al Congreso Provincial del Partido Justicialista, en el que ayer se vencieron los mandatos de las autoridades.
En primer lugar hay una cuestión formal: los mandatos vencieron, y si bien la mayoría coincide en que este año electoral no es el adecuado para llamar a internas, el trámite para prorrogar las actuales conducciones a nivel provincial y municipal no se tomó, a raíz de lo prolongado del proceso electoral en la provincia.
Ahora se evalúa si la misma Mesa Ejecutiva puede prorrogar los mismos por 6 meses o un año, decisión que debería ser refrendada por el consejo y el congreso provincial. Pero hasta el momento ni siquiera se ha convocado a sus integrantes, que son el presidente Mario Das Neves, los vicepresidentes Rubén Fernández, Miguel González, Martín Bortagaray y Marcela Amado, y los secretarios Javier Maraboli y Oscar Currilén.
Pero hay otro detalle que algunos integrantes de la conducción peronista reconocieron por lo bajo, y es la no conveniencia de convocar al congreso antes de las primarias, tal como se especulaba para apoyar la fórmula Duhalde-Das Neves y sumarse al Frente Popular. «No podemos hacerlo, no nos conviene», admitió un dirigente con razón a este diario.
El hombre se refiere a una situación complicada que se podría dar con el PJ nacional dominado por el kirchnerismo, si es que el PJ chubutense optara por mayoría acompañar a una fórmula por fuera del peronismo, es decir, a otro candidato presidencial que no sea el oficial del justicialismo, que irá como Frente para la Victoria.
Esto podría dar lugar a un pedido de intervención del peronismo chubutense por parte del partido que conduce Daniel Scioli. Con el agregado del riesgo que implica que asistan al congreso muchos congresales dispuestos a discutir el alejamiento del Modelo Chubut del partido, y tener que oír la palabra de dirigentes que critiquen al actual gobierno y estén dispuestos a una votación cerrada por el apoyo al FPV.
En suma, son muchas las razones por las cuales la convocatoria a un congreso justicialista quedó en suspenso, a la espera de un momento político y climático más adecuado.


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