El electorado de Resistencia puso sobre relieve que los sellos partidarios no son los que inclinan la balanza y que los respaldos de figuras provinciales o nacionales no inciden en el resultado final que muestren las urnas, prueba de ello es que mientras el Frente Chaco Merece Más el 18 de septiembre arrasó en las urnas, el último domingo la Alianza volvió a ponerse de pie con un triunfo contundente en la capital chaqueña.
En solamente 21 días quedó al descubierto que el ciudadano que votó masivamente la permanencia de Jorge Capitanich al frente del Ejecutivo, también se volcó mayoritariamente para que Aída Ayala siga conduciendo los destinos del municipio, más allá de que ambos están en veredas políticas opuestas, pero cuyos modelos de gestión son valorados. Decisión acertada Sin dudas la decisión de Ayala de haber desdoblado las elecciones en Resistencia, o lo propio de Gerardo Cipolini en Sáenz Peña, fue más que acertada y los números lo reflejaron claramente, a tal punto que el radicalismo en estas ciudades había sufrido una fuerte caída en las gubernamentales, pero tres semanas después revirtieron esa pobre imagen que habían dejado y que hacían pensar que el Frente Chaco Merece Más tenía chances de hacerse con las dos comunas más importantes de la provincia. Los datos Los fríos números muestran que la Alianza pudo revertir la pobre imagen que en la capital provincial habían dejado hace solamente tres semanas y que el justicialismo desaprovechó una oportunidad histórica de volver a la conducción municipal luego de doce años. Pero depende desde la óptica que se mire, cada sector político podrá hacer una lectura diferente de acuerdo a su conveniencia, es así que el ayalismo puede atribuirse ser artífice de la recuperación del radicalismo y empezar a posicionar a la reelecta intendenta como una nueva figura con aspiraciones provinciales, en tanto que en el justicialismo Martínez será el responsable máximo de haber conseguido 44.000 votos menos que los que Capitanich obtuvo a mediados de septiembre. Los votos que se le fueron al justicialismo, son la misma proporción que sumó el radicalismo, es decir que a los 48.322 sufragios que había conseguido en Resistencia el candidato a gobernador aliancista Roy Nikisch, ahora Ayala consiguió incluir cerca de 44.000 votos para terminar una elección con 91.679 sufragios. En tanto Gustavo Martínez obtuvo 61.883 votos, mientras que en las gubernamentales el Frente en la capital provincial llegó a los 106.348 sufragios. Lo notorio en ambas elecciones es la abultada diferencia que hubo entre los dos principales candidatos, es así que mientras Capitanich le sacó 58.26 votos de diferencia a Nikisch, en las municipales Ayala obtuvo 29.796 votos más que Martínez. Tanto el reelecto gobernador como la jefa comunal de Resistencia tendrán que realizar una lectura minuciosa de ambas elecciones y deben ser concientes que comparten una buena proporción de los votantes que los eligieron, por lo que a la hora de tomar decisiones la gente observará que nada este teñido de posicionamientos políticos partidarios y que es necesaria una convivencia sana que permita el crecimiento conjunto. Menos electores Esta tercera elección en lo que va de los últimos meses hace que la gente vaya perdiendo interés y eso se nota el en decrecimiento de la participación electoral, es así que las primarias abiertas del 14 de agosto tuvo hasta ahora la participación más amplia de los tres comicios. Las gubernamentales mostraron un decrecimiento y lo mismo las municipales que sumaron otra merma. Lo cierto es que de los 162.920 votantes que participaron de los comicios del 18 de septiembre, en tres semanas cerca de 4.000 personas decidieron no ir a las urnas y la participación llegó a 158.966 votos válidos. En los circuitos Otra de las sorpresas que otorgó esta elección municipal es que la Alianza perdió muy pocos circuitos y aquellos donde el justicialismo históricamente se hizo fuerte también dieron el acompañamiento a la intendenta Ayala, es así que hasta el propia circuito de Martínez le dio la espalda al dirigente justicialista. De los 27 circuitos en que se divide la ciudad, solamente dos quedaron en manos del justicialismo, en el resto el triunfo fue de Ayala, en algunos casos por diferencias abrumadoras. El sector del Frente Chaco Merece Más tenía la expectativa de que las mesas de votación céntrica la diferencia no sea tan marcada como en otras elecciones y a partir de allí recuperar terreno en las barriadas más populosas que se habían inclinado masivamente en acompañar a Capitanich. Sin embargo estas teorías no dieron resultado y en el centro de la diferencia entre la Alianza y el PJ llegó a triplicar la cantidad de votos y en los barrios la cosa no cambió mucho. Un dato curioso es que las dos coaliciones mayoritarias consiguieron más votos en el rubro intendente que en la lista de concejales, sin embargo esto fue al revés en los partidos chicos y los seis partidos restantes que se presentaron en las dos categorías, tuvieron más votos para concejales que las de sus candidatos a intendentes, con la particularidad que Acción Chaqueña que llevó a Guillermo Ferrazzano encabezando los dos cargos, tuvo mayor preferencia para edil que para jefe comunal.





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