Avanza la contaminación visual en Santa Rosa

Avanza la contaminación visual en Santa Rosa
El avance de la contaminación visual fue notorio en los últimos meses en la ciudad de Santa Rosa. Proliferan las pantallas y la publicidad estática, sin que se advierta un control municipal. Las pantallas publicitarias que proliferan tienen un generoso caudal de publicidad oficial, provincial y municipal.

Sin una normativa estricta, el avance de la contaminación visual fue notorio en los últimos meses en la ciudad de Santa Rosa: proliferan las pantallas y la publicidad estática, sin que se advierta un control municipal.

Los santarroseños asisten en los últimos meses el avance de un proceso silencioso que afecta a las ciudades modernas: la contaminación visual. La instalación de pantallas -de la mano de un abaratamiento de costos y de un avance tecnológico del sistema LED- en diferentes lugares de la capital pampeana se aceleró en el último año.

Las pantallas están siendo instaladas donde había carteles de publicidad estáticos. Estas nuevas tecnologías permiten imágenes de alta calidad, con mayor definición y flujos luminosos que son un elemento de distracción muy potente. En las autopistas y avenidas de las grandes ciudades se pretende una regulación, ya que afectan la atención de los automovilistas.

Durante los últimos meses, el fenómeno se acentuó. Pero no solo con las pantallas, sino también con la publicidad estática.

En el edificio de la calle Yrigoyen -ubicado entre Luro y Urquiza-, que es propiedad del exministro de Obras Públicas Raúl “Tuti” Rodríguez, se instaló una pantalla que es visible desde la calle Corrientes, que pasa al costado de la Terminal. Es un lugar visible por el importante flujo de autos hacia el centro santarroseño.

También sobre los techos del Paseo de la Ciudad, en la rotonda de la fuente, hay una importante pantalla, una de las primeras que se levantó desde hace varios años, la cual tuvo diferentes tecnologías.

Una de las últimas pantallas de grandes dimensiones instaladas es la que se ubica en la esquina de Illia y Circunvalación. Está en terreno privado, donde hubo carteles de publicidad estática.

Incluso hay una firma, La Pantalla LP Publicidad Inteligente, que ofrece sus servicios de pantalla LED. Una de las pantallas instaladas por esa firma está ubicada en la esquina de avenida San Martín Oeste y Avellaneda, sobre la Farmacia Santa Rosa, frente a la Municipalidad.

Otros de los grandes carteles aparecen en el edificio del Instituto de Seguridad Social y en el mismo Hotel Calfucurá.

La esquina de Argentino Valle y avenida Circunvalación -otra esquina clave de la ciudad, con acceso a barrios de alto poder adquisitivo- posee grandes superficies de carteles que sirven de soporte de campañas nacionales de publicidad. En las colectoras de la avenida Illia, en el tramo entre Circunvalación y avenida Belgrano, también proliferaron los tapiales con publicidad estática. Alrededor del Club Estudiantes también la publicidad determina la estética de las paredes que rodean a la institución de la calle Moreno. Toda la cuadra de Moreno, O’Higgins, Garibaldi y Leandro N. Alem está rodeada de publicidad.

A la cartelería, la Municipalidad le cobra un canon por ocupación y/o uso de espacios públicos, en algunos casos, y en otros una tasa por derechos de publicidad y propaganda.

A pesar de su potencia, el fenómeno es incipiente. Pero cuando surge una tendencia impuesta por los factores económicos, se revela con más fuerza la falta de un plan estratégico -archivado por la actual gestión de Luis Larrañaga- que permita un debate de los temas urbanos que afronta una ciudad. Pero a veces la determinación económica y el libre del mercado tienen más fuerza de convicción que los intereses de todos los vecinos.

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