Las transacciones en los concesionarios cayeron fuerte en la comparación interanual. En tanto, retrocedieron 10,6 por ciento frente a febrero pasado.
En el sector se esperaban números negativos, pero la contracción del 35 por ciento a nivel nacional, encendió todas las alarmas. “Hay mucha preocupación. Estamos evaluando en detalle las cifras para poder determinar la magnitud de la reducción”, comentó a Día a Día Mariano Cid, titular de la filial local de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara).
Entre los atenuantes, los dueños de salones de ventas citan que marzo fue el mejor mes de todo 2013 y que el mes pasado hubo tres días feriados en los que no hubo ventas.
En unidades, en marzo se dejaron de vender en Córdoba a razón de 72 autos por día, si se comparan las transacciones realizadas en el mismo mes de 2013 (se pasó de 6.953 a 4.704). En el acumulado del año, en tanto, la sangría de patentamientos fue del 11 por ciento.
Los datos locales están en línea con la situación a nivel nacional (ver “Por distritos”), donde la merma interanual llegó al 35 por ciento: se anotaron en marzo 50.724 unidades contra las 77.653 del mismo mes del año pasado.
“Son índices preocupantes y seguiremos insistiendo en la necesidad de revisar las causales de esta caída”, sostuvo, por su parte, Abel Bomrad, presidente de Acara.
¿Se puede caer más? “El mercado automotor reacciona de manera muy disímil. Es difícil determinar el piso –afirma Cid–. Depende mucho de la confianza del consumidor y en los últimos meses varios factores han atentado contra eso”. Sucede que los efectos de la depreciación del peso, lo que produjo aumentos de lista de hasta 40 por ciento en algunos modelos y el encarecimiento de la financiación, muy atractiva meses atrás.
Si bien los pronósticos más pesimistas estiman en 250 mil la baja vehículos nuevos vendidos, en Acara prefieren ir paso a paso. “La merma en los salones se notó en estos tres primeros meses, y ahora estamos viendo una mejora en el nivel de las consultas, que hay que ver si se traduce en repunte de ventas”, aclara Cid.
Según datos de Acara, la expansión de la demanda en los últimos años hizo crecer la infraestructura a razón de un millón de metros cuadrados por cada 100 mil nuevo autos vendidos. Bajo esta relación, calculan que de comprobarse una baja de 250 mil unidades, “sobrarán” dos millones y medio de metros cuadrados de salones, lo que tendrá impacto directo en los puestos de trabajo. “Nos costó mucho armar esta estructura, por eso estamos evaluando la magnitud de la caída antes de tomar decisiones”, cierra Cid.
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