La automatización como alternativa agropecuaria

La automatización como alternativa agropecuaria
Los docentes Juan Marcelo Bareiles y Diego Chapalcaz diseñaron una plaqueta que sitúan en un gabinete importado. Luego, incorporan un motor, un disco y culminan con la estructura de un aparato que desparrama maíz en un radio de cuatro metros.
Juan Marcelo Bareiles y Diego Chapalcaz son ingenieros que fabrican, desde el 2004, una gama de alimentadores automatizados para cerdos cuyo objetivo radica en reemplazar la labor manual como así también facilitarle la tarea a los productores agropecuarios que viven lejos de sus campos. En sí mismo, los realizadores crearon el controlador que va ubicado en el interior de la estructura general de un aparato fabricado originalmente en Estados Unidos.

Bareiles dialogó con LA ARENA y relató cómo fueron los comienzos de "Detecpa", la pequeña y mediana empresa ubicada en González 641.

El industrial nació el 6 de octubre de 1975 en esta ciudad. Su padre fue docente de la EPET 1 lo que fue una relevante influencia para el entrevistado. A los 17 años se fue a estudiar Ingeniería Electrónica, con Chapalcaz, a la Universidad Nacional del Sur en Bahía Blanca. Tras recibirse, trabajó dos años en la ciudad bonaerense donde posteriormente se casó. "Mi idea siempre fue tener mi propia empresa y poder independizarme por lo que decidí volverme a Santa Rosa", reconoció. Y añadió: "El trabajo que tenía como ingeniero, en Bahía Blanca, implicaba viajar mucho, y quise cortar con todo eso para volver a empezar en mi provincia". Chapalcaz, en tanto, también comenzó a trabajar en la ciudad mencionada pero, años más tarde, también determinaría volverse a la capital provincial.

Software.

Durante el 2004, Bareiles y Chapalcaz comenzaron a trabajar por su cuenta en "ayudas técnicas" como así también se desempeñaron como docentes de la EPET 1, labor que aún realizan. En ese momento, empezaron a pensar en un proyecto propio, es decir una pequeña empresa dedicada a trabajos vinculados con lo relacionado a la automatización. "Con el tiempo, empezamos a trabajar en todo lo vinculado con la automatización para el hogar", detalló Bareiles. Fue en ese año en que un cliente se acercó a los ingenieros para plantearle una consulta. "Su alimentador para cerdos importado tenía dañada la parte electrónica y, por este motivo, vino a vernos para que la reparemos", agregó. Pero fue en ese momento en que el productor le sugirió realizar su propios alimentadores. "Esta persona nos dio las características por lo que empezamos a armarlo y a probarlo", sostuvo. Pese a las incertidumbre, los ingenieros lograron armar el aparato luego de efectuarle varias modificaciones y de crear distintos prototipos.

En sí misma, la creación tiene un motor interno con un controlador (que es exclusivamente lo fabricado por Detecpa) cuyo tipo puede ser de fotocélulas. "Nosotros diseñamos el hardware, que es la plaqueta, posteriormente la enviamos fuera de la provincia y, una vez que nos llega, la colocamos en el interior de un gabinete, para mecanizar la caja, que es comprada. Luego incorporamos el motor, el disco, soldamos y terminamos el trabajo", explicó.

Radio.

Los industriales tratan que la estructura general de la creación la determine el cliente pero normalmente colocan lo fabricado sobre un poste para que el productor pueda utilizarlo de la mejor manera posible. Bareiles dijo que "en el momento en que arranca a funcionar el motor, el disco situado en la parte posterior empieza a desparramar el maíz en un radio de cuatro metros".

El realizador indicó que existen creaciones que llevan incorporado un reloj para programar la hora del disparo.

De acuerdo con el entrevistado, una de las funciones más importantes del alimentador es facilitarle el trabajo a las personas que tienen, por ejemplo, cotos de caza. "Generalmente, estos productores tienen los cotos lejos de sus viviendas por lo que lo dejan programado para que haga el trabajo", amplió.

Durante sus comienzos, Detecpa empezó a armar modelos más simples de alimentadores sin embargo, con el correr del tiempo fueron creándolo de manera más compleja. "No lo pensamos como un producto que queríamos sacar a la venta sino por un pedido puntual y que, en la actualidad, está evolucionando de manera permanente ya que estamos compitiendo con productos directamente fabricados en Estados Unidos.

Exponiendo el producto.

Bareiles y Chapalcaz, desde que comenzaron a vender sus alimentadores automatizados para cerdos, comenzaron a exponer su producto en distintos ámbitos. Los ingenieros, por ejemplo, presentaron el aparato en la última edición de la ExpoPyMEs que se realizó en el nuevo autódromo pampeano. "Queremos rescatar que, en la actualidad, realizamos todo tipo de servicios vinculados con la automatización y que el alimentador no es invención nuestra sino que comenzó como un proyecto a pedido", resaltó Bareiles. Y completó que el producto se vendió, sobre todo, en distintas localidades pampeanas.

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