Autoconvocados cierran los hospitales y el conflicto escala

Hoy sólo habrá atención en las guardias y a los pacientes internados. El sector decidió profundizar el plan de lucha ante la negativa del Poder Ejecutivo de abrir negociaciones paritarias para discutir cuestiones salariales y laborales. A las 13.00 se realizará una marcha hacia la plaza Independencia.

Los autoconvocados de la salud profundizarán desde hoy el plan de lucha que llevan adelante por reinvindicaciones salariales y laborales. Así lo decidieron en una combativa asamblea que se realizó ayer al mediodía en el Hospital de Niños. Así, el conflicto que mantienen diversos estamentos del Sistema Provincial de Salud (SIPROSA), no hace más que escalar en las últimas semanas.

Según decidieron los autoconvocados, hoy estarán cerradas las principales puertas de ingresos en los hospitales de la provincia, en tanto se mantendrá el quite de colaboración y se potenciará el bloqueo informático. En tanto, los médicos garantizaron la atención en las guardias y a los pacientes internados. En el marco del plan de lucha, también se confirmó una marcha, desde las 13.00, hacia la plaza Independencia.

La doctora Estela Di Cola, una de las habituales voceras del los autoconvocados explicó luego de la asamblea: "La decisión final fue mantener el quite de colaboración, con bloqueo informático más estricto, con el cierre de las puertas más importantes de los hospitales, siempre manteniendo las puertas de las emergencias abiertas. Las puertas principales las vamos a mantener cerradas y la gente va a ingresar por las guardias"

Jorge Ramaciotti, delegado del Hospital Padilla, comentó que no buscan perjudicar a las personas más necesitadas, que son las que concurren a los establecimientos públicos.

"Simplemente se cerrarán las puertas porque simbólicamente representa el malestar de la salud. Las guardias y servicios de urgencias continuarán, la atención de suministro de insulinas y medicación oncológica también", dijo el médico.

El clima comienza a enrarecerse y encima el diálogo entre los autoconvocados y el ministerio de Salud está cortado. El ministro de Salud Pública, Pablo Yedlin no aparece y delegó en su segundo, Fernando Avellaneda el manejo de la crisis, pero Avellaneda mantiene una pésima relación con los profesionales, inclusive habría mantenido duros intercambios de palabras con directores de hospitales y jefes de servicio, que se oponen a llevar adelante la política persuasiva que alienta el ministerio como forma de presionar para aquietar el conflicto.

"No tienen idea lo que es hospital público ni como se maneja, son un grupo de ineptos", expresa un cirujano con varios años de servicio y amplia experiencia en el sector público. Inclusive, los autoconvocados aseguran que extrañan al ex ministro Juan Manzur, quien dio muestras de tener una muñeca política mucho más hábil que la sus sucesores. "Al menos sabe cómo funciona un hospital a partir de su experiencia en San Luis y La Matanza", reflexiona el mismo médico que tuvo duros conceptos hacia la conducción actual.

La doctora Di Cola se quejó amargamente de la actitud del Gobierno, y dijo que "no dan respuestas al cumplimiento del acuerdo del 26 de noviembre. Queremos que se respete el acta que se firmó. El único punto que se está cumpliendo, además de la mejora salarial, es la parte de precarización laboral, que está en conversación"

Los autoconvocados exigen que el Poder Ejecutivo los convoque a discutir nuevas pautas salariales en negociaciones paritarias, algo que por Ley sólo están facultados a hacer los gremios de ATSA y AME, entidades sindicales que cientos de médicos, enfermeros, técnicos, auxiliares y administrativos, no reconocen como sus representantes ante el Gobierno.

Apoyo peronista para el reclamo de los médicos

El conflicto que mantienen los médicos con el Gobierno de la provincia alimenta la posibilidad de que distintos sectores políticos se plieguen a los reclamos que ensayaron los autoconvocados y esbocen críticas a favor de lograr una solución al problema.

Como brazo político del movimiento obrero organizado, desde las 62 Organizaciones Justicialistas reconocieron la absoluta legitimidad de los reclamos de los trabajadores de la Salud "que exigen inmediatas mejoras salariales, la titularización de todos los empleados precarizados, el respeto a la carrera sanitaria y el 82 por ciento móvil para los jubilados, todos conceptos insertos en un acta acuerdo incumplida", dice un comunicado de esa organización.

En igual sentido se manifestó el Peronismo Disidente, entendiendo que las políticas llevadas adelante en la provincia en materia de salud, lo único que hicieron fue perjudicar a los sectores más vulnerables, fogoneando un conflicto que lleva más de un año de antigüedad. "El Gobierno tiene que cumplir con los compromisos asumidos en su totalidad, poniéndose punto final a esta crisis que mantiene azorado al pueblo tucumano. Hay dinero para fundaciones y cursos, sin embargo no hay un ápice de voluntad para resolver el problema", advirtieron los referentes peronistas.

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