En Río Cuarto se realizaron ayer los actos oficiales por el 25 de Mayo. El gobernador y el ex mandatario provincial se mostraron juntos como prueba de unión. El kirchnerismo no quiso convalidar con su asistencia lo que denominó “la falsa unidad”.
Schiaretti y De la Sota buscaron la imagen de unidad, mientras que el kirchnerismo “sin acuerdos o pactos previos” -según confesó uno de los ausentes- optaron por la ausencia, luego de que el acuerdo electoral que se venía construyendo con el consenso de la Casa Rosada se congelara por la falta de representación K en las listas del PJ cordobés.
Alberto Cantero, uno de los máximos referentes del peronismo K en el sur provincial, expresó que era “optimista” en torno a que finalmente habrá un acuerdo entre UPC (la actual coalición de gobierno) y el kirchnerismo, aunque también demandó expresamente una participación de dirigentes alineados con el proyecto nacional en las listas del peronismo.
También dijo que la designación de Alicia Pregno como compañera de fórmula de De la Sota los había sorprendido, porque en ese lugar veían a un intendente K (Fabián Francioni de Leones), o a “una mujer de la Capital”.
De la Sota al ser consultado sobre los reclamos del kirchnerismo por los cargos, expresó que le daba “pena” ver la gente que se pelea por cargos”, y agregó que éstas “sólo le importan a los políticos, pero no resuelven los problemas, al contrario, los agravan”.
No obstante, eludió el gobernador hablar sobre el problema de fondo que es, precisamente, la puja por los cargos que partió desde el kirchnerismo al no ver que haya en las listas “dirigentes que pertenezcan y respondan al modelo nacional y popular que lleva adelante Cristina Fernández de Kirchner”.
Por último, y aunque inevitable por ser el anfitrión, Schiaretti y De la Sota compartieron el palco con el intendente radical, Juan Jure, cuyo partido busca a nivel nacional una alianza con un peronista anti-K, Francisco De Narváez.
El acto
Schiaretti estuvo en Río Cuarto donde se realizaron los festejos del 25 de Mayo, que comenzaron en la noche del martes con la Velada de Gala en esta ciudad del sur, y continuaron ayer con el Tedeum y el desfile cívico-militar.
En el palco se lo vio junto a De la Sota, quien habita en esta ciudad del sur porque es la residencia de su actual pareja, Adriana Nazario. Schiaretti, en realidad, expresó hace dos años, que en adelante invitaría a todos los ex gobernadores a los actos oficiales, pero esta promesa se cumplió una vez, y después cayó en el olvido.
Por tal razón, la presencia de Schiaretti y De la Sota juntos fue tomada como una señal política hacia el kirchnerismo, aunque también la ausencia K lo fue.
El precandidato a gobernador por el justicialismo, aseguró que, en caso de ser elegido en las elecciones provinciales del 7 de agosto, continuará llevando adelante las transformaciones concretadas por el actual mandatario, Juan Schiaretti. «Pretendemos ser la continuidad del cambio. Durante estos años, hemos cambiado todo lo que hemos podido para bien de esta provincia. Aspiro a ser simplemente el sucesor de Schiaretti. El progreso está ahí nomás», aseguró De la Sota a la prensa.
De la Sota insistió en el mismo concepto: «Mi única preocupación es tener un gobierno exitoso en Córdoba y en Río Cuarto, donde se celebraron los actos, subrayó: «Hay que tener provincias fuertes y bien defendidas como lo ha venido haciendo el contador Schiaretti».
Asimismo, De la Sota defendió a su compañera de fórmula, la intendenta de Laboulaye, Alicia Pregno, a quien calificó como «una gran mujer, que viene haciendo una gestión magnífica y que, en la actividad privada, también fue muy exitosa». Respecto de la precandidatura a intendente de la Capital cordobesa, quedó establecido que el vicegobernador, Héctor «Pichi» Campana, en representación del oficialismo partidario, enfrentará a Juan Domingo Viola, dirigente del Peronismo para la Victoria.






Comentá la nota