AUMENTO INJUSTIFICADO

El defensor del Pueblo Adjunto de la ciudad de Buenos Aires, Andrés Elisseche, consideró que el reciente incremento de los peajes porteños es absolutamente injustificado. Además, sostuvo que desde que Mauricio Macri es Jefe de Gobierno las tarifas aumentaron en un 350%.

El defensor del Pueblo Adjunto de la ciudad de Buenos Aires, Andrés Elisseche, criticó al Ejecutivo porteño por el decreto que permite el incremento de las tarifas de peaje y demás medidas en relación a la circulación por las autopistas.

"Resulta paradójico que el Jefe de Gobierno argumente que el aumento de tarifas se corresponde con la aceleración de la inflación cuando él mismo las subió, desde que asumió en 2007 en un 350%. La inflación no se detiene con más inflación", señaló.

Otro aspecto que rechaza Elisseche tiene que ver con la idea de que el tránsito automotor se desalienta con tarifas altas: "Según fuentes oficiales del Ministerio de Economía de la Nación, hasta noviembre incluido, los peajes de acceso a la Capital sumaron un 3,8% más de tránsito con respecto a igual período de 2009, pero si sólo se toma el tránsito liviano, el salto fue del 7,9%".

En el mismo sentido, expresó: "Macri tuvo una subejecución en obra pública, según las áreas, entre el 40 y el 60%. Esto, según la información que fuera suministrada por la propia Dirección General de Contaduría, en los datos que ofreció preliminarmente sobre la ejecución del gasto de la ley de Presupuesto al 30 de septiembre de 2010. Entonces, deberían abocarse a terminar las obras que alivien el tránsito y revaloricen el transporte público, como el subte, en vez de golpear una vez más el bolsillo de los consumidores".

Finalmente, Elisseche se manifestó en contra de que la empresa tenga la facultad de levantar las barreras cuando las colas de los vehículos superen los 120 metros porque evaluó, al igual que el reciente informe del Ente Regulador de la Ciudad sobre la audiencia pública donde se trató la modificación del reglamento de explotación de AUSA, que "la espera de los 4 minutos para liberar la circulación significaba una cola de 15 vehículos, en cambio ahora con los 120 metros la sumatoría de vehículos puede llegar a 25".

"Esta alta concentración de autos frente a las cabinas de peaje, ejerce una elevada presión contra los trabajadores que los pone en peligro", concluyó.

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