El aumento del pan a la espera de los subsidios

Los molinos esperan que el Estado actualice los pagos de compensaciones para la harina que se destina a la elaboración de uno de los productos básicos de consumo. De no suceder esto, la remarcación de la materia prima llegaría al 100 por ciento y de igual manera se ajustaría el pan que podría superar los diez pesos por kilo.
Al momento de disolver la ONCCA el Gobierno no pensó en las alteraciones que esto generaría en todo el sistema de habilitaciones para exportaciones, e incluso para el pago de subsidios en todo el esquema agropecuario e industrial ligado al sector.

Esto es lo que ocurre con los molinos harineros, deuda que pone en riesgo la continuidad de esta suerte de compensación, que acumula una demora de meses y que hace que ya se haya aumentado el costo de la bolsa de harina al mayoreo. En medio de esta incertidumbre, siempre aparece la especulación clásica nacional, por la cual se muestran muchos molinos reticentes a vender la cantidad normal de materia prima, con lo cual los precios ya aumentaron.

Con 50 kilos, las bolsas se venían vendiendo a 55 pesos, pero en nuestra ciudad ya son varios los panaderos que las pagaron esta semana a 77, viéndose obligados a aumentar el pan para poder equiparar la diferencia.

El kilo de pan que promedia los seis pesos actualmente corre el riesgo de pegar un salto importante. De no llegar a un acuerdo de pago sobre los subsidios adeudados y de darle continuidad a este sistema que colabora con la contención inflacionaria para no privar a los argentinos del consumo de pan, es razonable que el producto llegue a superar los diez pesos por kilo, teniendo en cuenta que de los 55 pesos que venía costando una bolsa de harina, trepe sin ayudas estatales a los cien pesos.

Mientras, en muchas panaderías de Rafaela los pedidos de harina se hacen esperar y por lo general las entregas se dan sin cotización previa, manejando hasta último momento el precio de la materia prima, se provoca también entre los consumidores. Este caso, añadido al aumento de insumos tales como la margarina, también repercuten en los diversos panificados, como es el caso de las facturas, pero cabe destacar que el mayor impacto se da directamente en el pan, por necesitar un porcentaje completo de la harina de trigo.

Es difícil de entender que habiendo tenido en 2010 una cosecha récord del cereal, los productores no lo puedan vender interna y externamente de manera normal, que los molinos no lo comercialicen a buenos precios y sobre todo, que el pan cada vez se encarezca más.

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