Las partículas tóxicas que resultan de los incendios forestales también pueden disparar estas patologías estacionales.
El especialista en alergias y medio ambiente, Ramón Alfaro, aseguró que la baja humedad en el ambiente de este año produjo que el período en el que las personas afectadas por los síntomas de los diferentes tipo de alergias se extienda considerablemente. Además, el factor distintivo de esta temporada es la gran cantidad de aire contaminado producido por los numerosos incendios forestales registrados en diferentes zonas de nuestra provincia las últimas semanas. Alfaro explicó que cuando se queman materiales orgánicos, como la hojarasca, la madera o la resina de árboles, “se desprenden diminutas partículas de carbón y otras sustancias que vemos en forma de humo y hollín, que resultan tóxicas para nuestro organismo”.
Por este motivo recomendó especialmente a personas con alergias, mantener un pañuelo húmedo cerca de las fosas nasales y de los ojos para evitar los primeros síntomas de las alergias, como la riñitis y estornudos. También se recomendó ingerir grandes cantidades de agua y evitar actividades al aire libre, debido a que el daño que producen las partículas que se trasladan en los incendios forestales es similar al que genera el humo del tabaco en el organismo.
Sobre las consecuencias en el organismo de estas partículas tóxicas, Alfaro precisó que los compuestos derivados de la combustión se incorporan a nuestro organismo por cualquier vía, ya sea cutánea, conjuntival, respiratoria o digestiva, atravesando libremente las membranas de las células del tejido, donde se almacenan y pueden permanecer por largo tiempo e irse liberando en nuestro cuerpo de manera paulatina. “Estas partículas, al igual que el humo del tabaco, no pueden ser liberadas del aparato respiratorio. Pueden incrustarse y provocan serios daños, porque el cuerpo forma un tejido cicatrizante que después de muchos años puede derivar en pequeños tumores o asma”, detalló.
Mayoría de alérgicos al polen
Si bien existen muchas etiologías de las alergias, el médico indicó que en esta época se reciben mayor cantidad de pacientes porque la mayoría es alérgica al pólen, y este polvillo que se desprende de las plantas se halla en el ambiente hasta las primeras tormentas del verano y arrastra las impurezas del aire. En su rol de ambientalista, Ramón Alfaro indicó que el cambio climático se hizo presente en la provincia produciendo altas temperaturas y una humedad baja, en promedio a los registros de años anteriores en septiembre. Debido a la sequedad, los alérgenos se volvieron livianos y llegan más fácilmente a las mucosas produciendo en muchas personas dificultad al respirar. “Las plantas que producen mayor cantidad de alergizantes son las que tienen flores que menos se ven, como las gramíneas y algunas plantas que crecen luego de los desmontes”, explicó el médico.
En este sentido recomendó a los alérgicos al polen, la mayoría de los casos mantenerse en lo posible dentro de las casas los días secos y ventosos. La mejor ocasión para salir es luego de las lluvias, que limpian el polen del aire. Además se recomienda trata de sacudir y mover la ropa fuera de la habitación, e incluso es conveniente bañarse para remover los restos de polen en la piel y cabello. El médico destacó que año a año aumentan considerablemente el número de pacientes a nivel mundial y no sólo en cantidad, sino también en su gravedad. Esto llevó a que los análisis sean más específicos, lo que permite tratamientos más eficaces que se vienen experimentando.
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