Aumenta la energía eléctrica y repercute mayormente en comercio e industria

Desde Coopelectric aseguran que es el segundo incremento que beneficia a las distribuidoras en el lapso de los últimos diez años. Y explican que ese ajuste resulta indispensable para continuar ofreciendo calidad de servicio.
Un nuevo incremento tarifario será aplicado en las facturas de la energía eléctrica a partir de este mes, que repercutirá en mayor medida sobre las consumos comerciales y de pequeñas industrias.

El aumento, autorizado por la Resolución Nº 141/10 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia, rondará el 5,4% para los consumidores residenciales, mientras que se ubicará en el orden del 20 al 22%, de acuerdo con los consumos, entre los casi dos mil usuarios comerciales e industriales del partido de Olavarría.

El gerente de Coopelectric, Ing. Oscar Montero, recordó ayer a este Diario que en la última década, éste es el segundo ajuste tarifario destinado a los agentes distribuidores, en este caso la Cooperativa local, para tratar de "cubrir los costos que en los últimos meses, sobre todo, se han ido incrementando en forma notoria". Diferenció además que las restantes subas se han aplicado exclusivamente a la generación de corriente.

Entre 2001 y 2010, "sólo hubo un ajuste en la tarifa residencial aplicado a la distribución: fue en agosto de 2007, aunque desde el punto de vista del usuario haya habido otros ajustes" y con el tiempo, ha quedado desmerecido frente a "los costos de las distribuidoras, basados sobre todo en los salarios y en los materiales". Sobre el primer ítem, el responsable del ente cooperativo local argumentó que "como es habitual y normal en cualquier actividad, los salarios se tienen que ir ajustando para no perder el poder adquisitivo o por lo menos, tratar de acercarlos al costo de la canasta familiar". Entre los trabajadores de Luz y Fuerza, ello ocurre de forma trimestral y eso "va influyendo en los costos del servicio".

Por otra parte, Coopelectric está atada al costo de los materiales, en el que el dólar tiene una incidencia importante. Pero no sólo eso: en las variables entran a jugar también la oferta y la demanda de cobre de los gigantes asiáticos como China, que están teniendo dificultades con el abastecimiento energético. Así, el valor del metal fluctúa a nivel mundial en la medida que esos países ejercen fuerza sobre la demanda, sin que necesariamente se produzcan variaciones en la cotización del dólar dentro de las fronteras de nuestro país.

Para Montero, "si la tarifa no se ajusta, se corre el riesgo de que la prestación empiece a decaer". La cooperativa local "se ha venido manteniendo gracias a un esfuerzo económico, a la buena administración (de los recursos) y a un criterioso apoyo de los trabajadores tratando de mantener las instalaciones sin que el usuario note dificultades en el servicio".

Unos y otros

El Ing. Montero explicó que habrá un aumento "del costo fijo y del costo variable, los dos ítems que se aplican en la factura" que abonan los consumidores locales. Para el comercio y las pequeñas industrias, el incremento rondará entre el 20 y el 22% según las diferentes tarifas y afectará a unos dos mil usuarios de ese tramo, mientras que en el caso de los consumidores residenciales, "se trató de preservarlos" por lo que el incremento "no tendrá mayor incidencia, ya que rondará el 5.4%. Lo importante es que no impacte sobre los bajos consumos, que el residencial no se resienta en momentos difíciles para la economía doméstica".

Esos porcentuales, sin embargo, no alcanzan a cubrir las expectativas de inversión de las distribuidoras de energía eléctrica, por lo que "se aplicará un pequeño ajuste de la contribución accionaria, que son aportes que hacen los socios de la Cooperativa, sobre los que no se aplican impuestos". En este caso, se trata de un incremento de un centavo y medio por kilovatio hora consumido, "o un peso con 50 centavos cada 100 Kwh en los consumos más bajos".

Estas variantes, "a la Cooperativa le sirven no sólo para ajustar sus costos sino también para implementar inversiones que la tarifa actual no estaba permitiendo", graficó Montero. Es que Coopelectric despliega cada año un plan de inversiones muy importante, aunque "llevamos varios años en que esa previsión no se alcanza" debido al desfasaje económico.

Aunque en la actualidad se logra una adecuación técnica para que la prestación no se resienta ni se interrumpa o impacte en la calidad del servicio, "esto es algo que no se puede sostener eternamente, porque las instalaciones van sufriendo un desgaste lógico". Para el profesional, en la última década la zona urbana experimentó un notable crecimiento de la demanda, no ya de consumo, sino también de potencia. "Es que hay una mayor cantidad de elementos que requieren energía y potencia: el consumo aumenta pero lo más importante es la potencia requerida por equipos, ventiladores de techo, aires acondicionados y calefacciones eléctricas, todo utilizando el mismo cable, que debe soportar un pasaje de energía mucho más grande".

Montero eligió comparar el sistema urbano con el cuerpo humano: "el cable es como una arteria; si engordamos mucho, la arteria sufre hasta que se rompe y con los cables pasa lo mismo. Están muy bien mantenidos, pero el sistema no puede sufrir mucho tiempo en estas condiciones. Estamos manteniéndolo con los médicos de cabecera, no digo en Terapia Intensiva, porque lo cierto es que la distribuidora también necesita ingresos para ir adecuándose a las demandas actuales".

En los últimos años, finalizó el responsable del ente olavarriense, se han incorporado transformadores y se han realizado inversiones, entre otras, en la subestación transformadora de la Ruta 51, donde se recepciona el Sistema Interconectado Nacional. "Las grandes inversiones están hechas o en proceso de realizarse: quedan las pequeñas inversiones domésticas, como el cableado urbano, para optimizar el sistema y evitar pérdidas energéticas".

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