Lo afirmó uno de los técnicos del Prosap que recorrió la zona en septiembre del año pasado. Las posibilidades son muchas pero están atadas a que Mendoza garantice el escurrimiento en territorio pampeano.
A mediados de septiembre de 2012, dos profesionales del equipo de formulación de proyectos del Ministerio de Agricultura de la Nación hicieron una recorrida para el oeste a fin de observar las características del lugar y evaluar posibles aprovechamientos productivos para el día en que Mendoza acepte hacer un uso compartido del río y garantice un escurriento del Atuel en territorio pampeano. Los profesionales, Juan Pablo Acuña y Vanina Cicchellero, recorrieron el cauce superior del río en La Pampa desde el punto de ingreso -el puesto de los Vinchuqueros- hasta la estancia La Buena Fe, cerca del paraje La Puntilla, junto con autoridades y personal de la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia.
La visita sirvió para conocer el lugar donde el gobierno pampeano ha proyectado obras para retención y derivación de caudales con vistas a una futura zona de sembradío. "Lo que se puede hacer es mucho", sostuvo ayer por la mañana Juan Pablo Acuña en una comunicación telefónica con LA ARENA al cumplirse un año de aquel viaje. "Todas las ideas que planteó el gobierno son razonables, muy interesantes, pero están atadas a tener una garantía de caudal en el río", aclaró. "Hasta que a nosotros no nos den una estimación de caudales, no podemos avanzar en esos proyectos".
Anticipándose a los hechos, el ingeniero evaluó que si el día de mañana Mendoza accede a ese uso compartido y se pueden desarrollar obras en territorio pampeano, el paisaje de la región cambiará drásticamente. "Es evidente que la zona es una cosa sin agua, y otra muy distinta cuando tenga el agua", reflexionó. "Si hay algo que va a generar un cambio en la zona, eso es el agua", abundó.
"Hacer, se puede hacer mucho, pero ello depende de la disponibilidad de caudales y de la disponibilidad de recursos económicos para hacer las obras", reiteró.
Anteproyecto.
La visita de Acuña fue producto de la intervención del gobierno nacional, por disposición de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el conflicto por el río Atuel entre La Pampa y Mendoza. La tarea de Acuña y Cicchellero fue evaluar el lugar para, a posteriori y con información específica, determinar la viabilidad productiva que tiene la zona, un espacio geográfico que ya cuenta con un anteproyecto elaborado por el ingeniero Oscar Rodríguez Diez, un consultor contratado años atrás por el gobierno pampeano.
La actualización de esa propuesta a la luz del convenio firmado entre La Pampa y Mendoza en el año 2008, y la redeterminación de los costos de las obras básicas que demandaría, es el paso obligado para evaluar las posibilidades de llevarla a la práctica.
El proyecto comprende un área productiva de unas 6.000 hectáreas abastecidas por un embalse que tendría entre 4.000 y 6.000 hectáreas de superficie.
"Estamos avanzando".
"Vamos bien, quizá no al ritmo que uno quisiera o a las expectativas que había, pero estamos avanzando", sostuvo Juan Pablo Acuña al hablar del proyecto integral que está elaborando para la zona rural de Victorica.
"Es un proyecto de abastecimiento de agua y electrificación rural que empezamos a desarrollar a fines del año pasado", recordó el joven profesional en diálogo con LA ARENA. "Ahora estamos planteando algunas alternativas, hicimos algunas encuestas y estamos reelaborando algo en gabinete", explicó el ingeniero, encargado del equipo de elaboración de proyectos de este programa nacional. En el caso del proyecto en Victorica, es una iniciativa que motorizó la Cooperativa de Electricidad de Victorica (Cevic) junto con la municipalidad de esa ciudad y el gobierno provincial y que fue elevado al Prosap, donde tuvo una recepción positiva.
A nivel provincial y nacional, el Prosap implementa proyectos de inversión pública social y ambientalmente sustentables, incrementando la cobertura y la calidad de la infraestructura rural y de los servicios agroalimentarios. En el ámbito de la inversión privada, el Prosap también financia iniciativas que impulsan la competitividad de los pequeños y medianos productores agropecuarios y de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) agroindustriales y de servicios de todo el país.
Junto a las provincias, lleva a cabo proyectos de infraestructura rural, otros que facilitan la adecuación de la producción agropecuaria a las demandas del mercado, y planes que propician el incremento del valor agregado de las cadenas productivas del sector.

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