El subsecretario de Fomento y Desarrollo Provincial del Ministerio del Interior de la Nación, José Luis Barbier, apoyó el reclamo de La Pampa sobre el río Atuel y afirmó que en Mendoza "hay una cultura del agua equivocada" y que esta provincia "necesita" en forma inmediata un caudal mínimo, para comenzar a reestablecer las zonas perjudicadas.
"Las conversaciones tienen que seguir, pero en Mendoza hay una cultura del agua equivocada, porque son parte de un país y el río es de todas las provincias, es argentino dentro de un país federal, aunque la Constitución por una falencia diga que el recurso es de la provincia", afirmó el funcionario nacional entrevistado por LA ARENA.
Agregó que la provincia de La Pampa "necesita un caudal mínimo" (caudal fluvioecológico) del Atuel para terminar con el daño económico, ambiental y social que sufre la zona del oeste provincial. Esto también lo exige el gobierno pampeano desde hace tiempo, considerando la calidad y cantidad de agua.
"La Pampa necesita un caudal mínimo -siguió-, y lo que hay que hacer es tener una cultura de saber lo que es el caudal ambiental, porque si hablás con un mendocino te dice que el caudal ambiental es cero, entonces no existe el río muchachos. Para qué estudiaste ingeniería si decís eso...".
Presión.
El corte del río Atuel, manejado en forma inconsulta por el gobierno mendocino, llegó nuevamente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que en el año 1987 ya declaró que se trata de un cauce interprovincial. El 16 de mayo pasado, el gobernador Oscar Jorge demandó a Mendoza por el corte y por el incumplimiento de los convenios firmados.
"El gobernador no tuvo otra opción que iniciar una demanda, por la presión de la comunidad pampeana, pero tampoco me puedo hacer el distraído, fracasó la política en este conflicto, porque después de ir tantas veces a Santa Isabel no pudimos encontrar una solución", comentó Barbier.
El funcionario explicó que la Corte Suprema también solicitó en el marco de este expediente información al Ministerio del Interior de la Nación sobre el desarrollo del convenio 2008, las actividades de la repartición para su cumplimiento y el seguimiento del mismo. "Hicimos mucho para que el convenio tenga vigencia", dijo. El convenio obligaba a Mendoza a negociar y celebrar convenios de buena fe para regular el uso de agua del Atuel.
Sin agua.
"El incumplimiento nos trae un sabor amargo, porque uno está convencido que la política es cambiar la realidad pero no pudimos lograrlo. Ahora, la decisión es de la Corte, pero cuando hay muchos actores, muchas leyes circulando y la política no tiene acción, no se sabe cómo puede terminar", añadió Barbier.
-Se conoció en los últimos días que Mendoza volvió a cortar el cauce que tenía algo de agua en forma eventual...
-Te lo libera cuando no necesita el riego, es un cuento de nunca acabar.
-¿Cómo tomó el fallo del Tribunal Latinoamericano del Agua a favor del reclamo de La Pampa?
-Es un tribunal político y sus conclusiones van en ese sentido, me parece bien, porque todo lo que sirva para generar consenso y diálogo es importante. Es un tema muy delicado, porque cada vez que paso por Santa Isabel paro a ver cómo está el cauce y realmente nunca pude ver agua. Esa es la verdad.

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