Atraparon a un ladrón por el reguero de sangre

Un joven de 23 años fue detenido ayer por miembros de la Seccional Primera luego de que se robara varias prendas de vestir de un comercio ubicado sobre la calle Neveu y Savioli. El hecho ocurrió a las 23.30 del sábado mientras el negocio permanecía cerrado.
"El chico rompió la vidriera y por entre las rejas que protegen las aberturas metió la mano y sacó varias prendas que estaban a su alcance. Sin embargo no ingresó al local", dijo un efectivo policial. Y agregó: "cuando rompió el vidrio el chico se lastimó la mano y en su huída dejó un rastro de sangre que nos permitió ubicarlo".

Las gotas de sangre trazaban un camino que terminaba en una vivienda ubicada a 30 metros del local, sobre la calle Neveu. "Tocamos la puerta y nos atendió la persona que había robado, tenía un apósito en la mano para frenar la sangre que emanaba de la herida. La casa pertenece a un amigo suyo", dijo una fuente policial.

El muchacho detenido tiene 23 años y quedó alojado en la Primera a disposición de la justicia. Se le inició una causa por "robo" que investiga la fiscala Cecilia Martiní. "Estuvimos averiguando y el chico no tiene antecedentes delictivos", concluyeron las fuentes.

Quemado.

Por otra parte, fuentes de la Seccional Primera informaron que Sebastián Silva, el muchacho de 23 años que sufrió quemaduras graves mientras estaba despegando una alfombra en un local de venta de motos, fue trasladado ayer a Buenos Aires. El hecho ocurrió el sábado a las 13 en un comercio ubicado sobre la avenida Luro al 919. El principio de incendio se generó cuando los gases liberados por la nafta tomaron contacto con el fuego de un calefactor. "El chico estaba muy grave. Tenía comprometido el 70 por ciento de su cuerpo. Fue trasladado ayer a la mañana al Hospital del Quemado en Buenos Aires", agregó una fuente policial.

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