El presidente de la AGN estuvo participando la noche del lunes del debate sobre “La reforma judicial: sus efectos en la independencia del Poder Judicial y en los derechos de las personas” que se realizó en un hotel de calle Belgrano.
Es muy importante y se ve el interés de las personas por su buena participación, hoy vinieron representantes del medio judicial y abogados. Esto resulta alentador porque hay muchas coincidencias en las opiniones de las personas, las mismas se denotan cuando uno va recorriendo el país y escucha las preocupaciones que han expresado los distintos actores y coinciden gratamente. Todas señalan que con esta reforma se está poniendo en peligro no sólo la independencia de la justicia, sino las bases mismas de la república. Además no existe ninguna exposición que pudiese tranquilizarnos porque se ve un futuro alarmante.
¿Por qué se ve un futuro alarmante?
Cada uno de los aspectos que toca la ley implica el atentado de la independencia de la justicia, al sistema republicano y además al sistema electoral mismo. Es muy probable que la justicia se pronuncie próximamente, declarando inconstitucionalidad de algunas de las clausulas más importantes de la ley. Sería alentador que a la luz de estas reacciones o comportamientos la Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner vete esta ley. Aunque esto parece dudoso porque ha persistido, pero no hay ninguna duda que la ciudadanía y el medio jurídico está realmente muy preocupado por esta ley.
Desde el Gobierno Nacional se denomina a esta ley como democratización de la reforma judicial ¿Utilizan bien el término democratización?
Yo creo que fundamental mente esta ley atenta contra la independencia de la justicia y esto es muy grave porque el sistema de nombramiento de elección de los nuevos consejeros al Consejo de la Magistratura es francamente inconstitucional, ilegal y va a generar una transformación convirtiéndolo en un verdadero campo de batalla, en un organismo totalmente politizado y desnaturalizar la función y el motivo por el cual fue creado. Esto es una decisión, una reforma que agravia el sistema interamericano y sistema internacional de protección de los derechos de los jueces y abogados.
¿Esta reforma beneficiaría al oficialismo?
Tiene ese propósito de beneficiar al Gobierno pero tengo la impresión de que el resultado de esto no va a ser un instrumento idóneo para subsistir y que puedan lograr vigencia dentro de la democracia, ya que ha nacido con muchas dificultades y grandes problemas para su implementación. Creo que va a fracasar, pero lo que me parece grave es que va a ser un enorme costo para la democracia, para la República y para la independencia de la ciudadanía.
¿Por qué señala que fracasaría la implementación de esta ley?
Porque no se puede crear un organismo político para cumplir la función que cumplen los organismo políticos como en la designación de los jueces, ya el sistema anterior del año 53 que cambió la nueva constitución trató de establecer un organismo técnico sobre todo para seleccionar quienes podían se r jueces y ese era el rol que jugaba el Consejo de la Magistratura. Ahora se ha desvirtuado esa función con una politización extrema, también se ha politizado la remisión y la destitución de los jueces brindándole a un organismo político la capacidad para acusar y para suspender a los jueces. Como un instrumento que va a afectar radicalmente y fundamentalmente el desempeño de la justicia va a ser un instrumento de amenaza al desempeño de los jueces y no un instrumento al servicio de la independencia de la justicia. De esta manera se crea un elemento de distorsión de coacción al desempeño de la justicia. Los jueces serán acusados y se transformarán en una persona enjuiciada, esta reforma le da al Consejo de la Magistratura la posibilidad de poner en jaque a cada juez es por eso que no me parece viable.

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