Anticipó que buscará acordar acciones en conjunto tanto con el Concejo Deliberante como con “todos los estamentos de Gobierno”. El intendente y los siete concejales juraron ayer, en un acto que se concretó en el barrio San Benito, lugar elegido ex profeso por el jefe comunal. Grasso al despedirse anunció que consiguió los fondos para el medio aguinaldo y que firmó el decreto de convocatoria a Estatuyente.
Con un retraso de casi media hora, se concretó ayer por la mañana, en el polideportivo de la Mutual de la Caja de Servicios Sociales del barrio San Benito, la jura y asunción de las autoridades municipales.El acto comenzó encabezado por Pablo Grasso como intendente saliente, quien fue el encargado de tomarle el formal juramento a su sucesor, Roberto Giubetich. Inicialmente y hasta la jura de los nuevos concejales, en la mesa acompañaron a los dos jefes comunales los siete ediles que culminaron su mandato: Pablo Fadul, Santiago Gareca, Juan Carlos Figueroa, Rosana Larcher, Silvia D’Andrea, Lucio Santucho y Eloy Echazú.Ellos fueron reemplazados luego en la mesa, salvo Echazú que es reelecto, por los flamantes legisladores a medida que iban prestando juramento: Daniel Roquel; Evaristo Ruiz; Martín Medvedovsky; Fabián Leguizamón; Osvaldo Scippo; Juan Manuel Kingma, y Eloy Echazú. Acompañaron autoridades provinciales, legisladores de ambas bancadas, el obispo y también el cónsul de Chile.Al inicio de la ceremonia se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, interpretado por los miembros del Ensamble Coral ‘Orkeke’; luego la cantante Norma Hernández y el tenor Patricio Vega interpretaron el Himno de Río Gallegos ‘Malambo Blanco’.
Grasso: despedida con anunciosPablo Grasso brindó un emotivo discurso de despedida, agradeciendo a integrantes del Gabinete saliente, a los trabajadores municipales y también a los que fueran sus compañeros en el Concejo Deliberante, ya “que fueron los que con condiciones difíciles salieron a poner la cara para sacar a esta ciudad del abandono”.“Hemos dejado absolutamente todo, no hemos dejado nada guardado, tratamos de defender los intereses de todos y que Río Gallegos se transformara en una verdadera capital de provincia”, destacó el intendente saliente.Grasso hizo hincapié en los números con los que deja el Municipio, lo que mereció luego una réplica de Giubetich (ver pág. 8) y aseguró que “sin lugar a dudas le queda el camino allanado al nuevo intendente, con todas las herramientas financieras que dimos al Municipio y los diferentes convenios, créditos y financiaciones que se dieron a través de la gente de Recaudaciones, para poder obtener 230 millones de pesos que están en la calle y se podrán recuperar y seguir funcionando como Municipio sin ningún tipo de problemas” sostuvo, y agregó “que esto da para trabajar en políticas tributarias y no ver la posibilidad de cómo aumentar los impuestos, sino trabajar primero y demostrar, y después ver qué ajustes podemos hacer”.“Los 110 millones estaban en las cuentas hasta las 23:59 de ayer, que hemos entregado formalmente al intendente, ingeniero Giubetich y a quien le deseamos, algo que dijimos tanto de forma personal como pública, el mayor de los éxitos, porque confiamos en su desarrollo, en la impronta que puso en la campaña con los vecinos y deseamos que le vaya bien, porque si le va bien, nos va bien a todos los que vivimos en Río Gallegos”.Aseguró que durante sus meses de gestión se hizo “la inversión más grande en la historia del Municipio, con la ayuda del Gobierno Nacional, con los fondos de YPF, logrando equipar al Municipio con flota nueva”.En ese marco, Grasso planteó que el techo que deja “es muy alto” y que desde allí, su sucesor debería “construir mirando hacia arriba, porque si miramos hacia abajo vamos a retroceder”.Finalmente Pablo Grasso hizo su despedida con dos anuncios: uno fue la firma del decreto para la convocatoria a Convención Estatuyente para elaborar la Carta Orgánica Municipal para el mes de mayo del año próximo. Pero también, enfatizando su agradecimiento por ello a la presidente saliente Cristina Fernández de Kirchner, Pablo Grasso anunció que se había adelantado desde Nación una ayuda extraordinaria de 30 millones de pesos para el pago del medio aguinaldo de diciembre.Pablo Grasso indicó que la pasión que le puso a su gestión tiene que ver con su amor por la ciudad y al detallar lo que hizo y trató de hacer, terminó muy emocionado, quebrándose sobre el final de su discurso.
Giubetich: convivir en pazLuego de las juras, el acto terminó con las palabras de Roberto Giubetich. Fue un discurso más corto que el de Grasso, pero si bien dijo que no era “el lugar para polemizar”, tampoco pasó por alto algunas de las afirmaciones que su antecesor realizó, “aclarando” varias de ellas.“Voy a empezar al revés que Pablo (Grasso), me voy a emocionar primero y después voy a hablar” dijo el jefe comunal, y señaló que “llegó el gran día en que vuelvo al municipio, habiendo pasado cuatro gestiones. Esto me emociona, es como volver a mi casa”, aseguró.Agregó que este regreso significa “poder volcar la experiencia y el compromiso de trabajo que construimos en un proyecto con la participación de la militancia, vecinos e instituciones”.“Queremos transmitirles a todos -continuó- que el primer punto de nuestro proyecto es lograr la convivencia en paz, por lo que vamos a poner todo el esfuerzo en trabajar en conjunto con el Concejo Deliberante y las autoridades de los distintos niveles de gobierno, con vistas a gestionar por una mejor ciudad para todos”.“Hoy es un día en que me encuentro con alegría, esperanza y fuerza para llevar adelante esta gestión. Es un día que llegó sin la compañía de algunos seres queridos, pero que sí me encuentra con mi familia, amigos y vecinos que me transmitirán la energía para no sesgar un minuto en la lucha que emprendemos por esta ciudad”, prosiguió Giubetich.Tras estas declaraciones, se refirió a lo manifestado por Pablo Grasso respecto a las cuentas de la Comuna (ver pág. 8) y mientras lo hacía, se desataba en la tribuna una polémica entre las hinchadas con gritos y acusaciones, lo que provocó que el intendente decidiera cambiar de rumbo en su discurso para apaciguar los ánimos, por lo que señaló que el acto “es una fiesta de la democracia” y que por ello “no vamos a seguir polarizando algunas cuestiones”. “Este es un acto de la ciudadanía, es un acto de la democracia y es el marco en que cada uno de nosotros que asume una función debe volver a comprometerse con lo que uno desarrolló en la campaña, sobre lo que trabajaremos con todas las ganas, conviviendo en paz, con la participación del Concejo Deliberante y con la de los vecinos”.Agregó que “también quiero decirles que yo elegí este barrio (San Benito) para hacer el acto de asunción porque durante la campaña sostuvimos que íbamos a estar presentes en todos y cada uno de los barrios de la ciudad, por lo que quiero que este lugar signifique que renovamos el compromiso para poder estar presentes en todos y cada uno de ellos”.Reivindicó los motivos del cambio de la orgánica municipal, “para poder dar más y mejores respuestas a la gente”, fundamentalmente en áreas como Medio Ambiente, Salud o Niñez y Adolescencia y Familia.Aseguró que una de sus responsabilidades será poder gestionar cosas para Río Gallegos, por lo que planteó que una de sus prioridades será mantener el diálogo, tanto con el Gobierno Provincial como con el Municipal.En una rueda de prensa posterior, confirmó su presencia en la asunción de Alicia Kirchner y también abogó porque la relación, que en principio se presenta complicada entre la Provincia y la Nación, “no nos tenga a nosotros como el hilo más delgado por el que se corte”, debido a la necesidad de las obras y acciones que la ciudad requiere.




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