Con un recinto repleto y con el respaldo de amigos y conocidos, asumió la concejala Fabiana Ballejos, en reemplazo de la fallecida concejala Mariela Cabreros (quien recibió un homenaje). Hubo vítores vernistas.
Ballejos asumió con vítores del vernismo. El diputado provincial Martín Borthiry está presente en el recinto junto al exfuncionario Marcelo Pedehontáa.
En el recinto está el intendente Luis Larrañaga, y todo su gabinete, los secretarios Miguel Garcia, Daniel Ucciardello, Ricardo Mendiara, José Sevilla y Mauricio Marquez.
En una semblanza, el concejal socialista Guillermo Di Liscia recordó que Cabreros inició su etapa universitaria el 24 de marzo de 1976. "A los 23 años se recibió de médica, con especialización en neurología", dijo.
Entre sus maestros y las personas con las que trabajó estuvieron Floreal Ferrara, el padre Carlos Mujica, y Estela de Carlotto. "Conjugó el trabajo profesional y el trabajo social", dijo el concejal del FrePam.
"Estamos no solo frente a una profesional sino a una persona sensible", dijo Di Liscia. Recordó que además cursó estudios de trabajo social. "A muchos nos marcó. Sobre todo las convicciones. En su última intervención nos habló de las convicciones. Ella ha querido decir que para la política importa el aparato, la prensa, la plata pero lo que más importan son las convicciones", dijo Di Liscia sobre ese último discurso.
También recordó que se dedicó a la discapacidad, protección de la salud, en limitar la fumigación en zonas cercanas y la batería de ordenanzas para ampliar la urbanización en el ejido santarroseño.
"Nos quedaron muchas cosas a los que queremos desarrollar política", dijo Di Liscia.
El concejal Juan Mecca (PJ) expresó su adhesión a las palabras de Di Liscia. "Más allá del curriculum, la sencillez y la humildad que tuvo Mariela en el trato diario; a pesar de que no compartíamos algunas posturas políticas, siempre nos pudimos entender", afirmó.
Pidió un minuto de silencio, que acompañó sentidamente el auditorio presente.
La presidenta Liliana Robledo recordó, con la voz emocionada, que "para mí fue una mujer increíble".Recordó los cruces con el radical Felix Villatoro.
Robledo leyó una carta de los hijos de Mariela Cabreros, Martina, Carolina y Juan Cruz. Recordaron que fue abanderada de la primaria y secundaria. También cuando empezó a estudiar en La Plata, alojándose en el internado de Monseñor Plaza de donde se fue.
Sus hijos recordaron las "miles" de horas acompañando a sus pacientes en ambulancia. También sus inquietudes en la pintura, el telar y la fotografia. Un aplauso cerrado saludó la carta.
Además los concejales, por unanimidad, aprobaron el proyecto que impone el nombre de Mariela Cabreros al espacio verde ubicado en la avenida Pilcomayo entre Salta y Jujuy.


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