En la provincia el reclamo del sector estatal se basa en dos puntos: Por un lado, que haya una equiparación del valor de las Asignaciones Familiares que se pagan en San Juan, con relación a lo que se paga a nivel nacional y por el otro, que cambien los topes que establecen, en función del sueldo de cada agente, cuanto cobra de asignación por cada hijo menor de edad o discapacitado que tenga.
Lo peor fue que “la nación después subió dos veces el valor de la asignación por hijo, que ahora está en 460 pesos, pero en San Juan ese valor no se modificó y seguimos con el mismo monto que en e año 2010”.
Además, “la realidad marca que como no se solucionó el otro problema, que es el de los topes salariales para calcular la asignación, la mayoría de los trabajadores, cobra apenas 130 pesos de asignación por hijo”.
Esto es así porque la grilla salarial tiene tres topes para calcular la asignación que cada trabajador cobra.
La primera es de 3.800 pesos y por ende, los que menos sueldo cobran, perciben los 240 pesos establecidos.
La segunda categoría es de 4200 pesos y con ese sueldo el empleado percibe 206 pesos de asignación por hijo, y la tercera, que es donde está el 85 por ciento de los empleados de la administración pública, apenas cobra 130 pesos, porque con los aumentos salariales de los últimos años, el sueldo bruto, que tiene adicionales y plus, supera los 4.800 pesos en casi todos los casos.
Por eso el pedido es “que aumente el monto, pero también se modifiquen los topes salariales que han quedado desvirtuados con los aumentos salariales de los ultimos dos años”.
El último punto es el valor de la asignación por hijo discapacitado, que es de 1.100 pesos, pero la mayoría de los empleados cobra 500.
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