Un grupo de ex rebeldes que trabaja para el gobierno lo retuvo durante horas, al acusarlo de atentar contra la seguridad por colaborar con Estados Unidos para la captura de un líder de Al-Qaeda en Trípoli
"El primer ministro ha sido liberado y se encuentra en buen estado de salud", dijo el portavoz, que subrayó que Zidan no había sido puesto en libertad por sus captores, dando a entender que su liberación se produjo gracias a un intervención de las fuerzas de seguridad.
Su liberación se produce poco después de que el Ejecutivo libio exigiera el fin del secuestro en un comunicado leído por el ministro de Justicia, Salah al Margani.
"Los secuestradores tienen que asumir la responsabilidad legal, moral y nacional de la seguridad personal del primer ministro y la obligación de liberarlo inmediatamente", dijo al Margani.
Asimismo, el ministro condenó lo ocurrido, que calificó de "crimen" y de "secuestro" y subrayó que sus captores tendrán que responder por sus actos ante la justicia.
Según Al-Margani, Zidán fue retenido en una comisaría, en lo que calificaron de "secuestro", en manos del cuerpo de seguridad denominado "La lucha contra el crimen", formado por antiguos rebeldes dependientes del Ministerio de Interior.
Al -Margani explicó que el primer ministro fue secuestrado a primera hora de la mañana (en el hotel Corintia de Trípoli) por parte de un grupo de hombres armados con armas ligeras y de calibre medio a bordo de 15 vehículos.
POR SEGURIDAD
La milicia, por su parte, reivindicó el secuestro pero aseguró que se trató de una "detención" por atentar contra la seguridad del Estado, en referencia a la captura por parte de Estados Unidos de un líder de Al-Qaeda en Trípoli, el pasado fin de semana.
La milicia, que había sido contratada por el Gobierno para ofrecer seguridad en Trípoli, dijo que "arrestó" a Ali Zeidan después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, confirmó el papel de Libia en la captura el fin de semana en la ciudad de Abu Anas al-Liby.
"Este arresto ocurre después de que ... (Kerry) dijera que el Gobierno libio estaba al tanto de la operación", dijo un vocero del grupo, conocido como Sala de Operaciones de los Revolucionarios de Libia.
Dos años después de que una revolución derrocó a Muhammar Khaddafi, Libia está hundida en el caos, con un Gobierno central vulnerable y unas fuerzas armadas incipientes que tratan de contener a las milicias tribales rivales y a los extremistas islámicos que controlan partes del país.

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