Dos “motochorros” siguieron a un empresario desde avenida Costanera sur donde hubo un baile de estudiantes. Al llegar a su vivienda, la víctima fue atacada a golpes. Le quitaron un bolso con una computadora y unos 60 mil pesos producto de la venta en una cantina.
En el atraco, los malvivientes lastimaron a su víctima provocándole un corte en el cuero cabelludo, además de apuntar al portero de un edificio y testigo del delito.
De acuerdo a fuentes policiales cercanas a la investigación, consultadas por época, los “motochorros” escaparon con un bolso conteniendo una computadora netbook y una cifra de dinero que rondaría en los 60 mil pesos.
Cerca de las 7:45 Armando René Braun, de 53 años, llegó sin custodia en su vehículo hasta la calle Hipólito Yrigoyen al 78, esquina con Padre Borgatti del barrio Cambá Cuá. Tras estacionar la pick up frente al edificio “Siena” bajó sin notar que los ladrones estaban observándolo.
Apenas hizo unos pasos cuando uno de los asaltantes, con el rostro cubierto con un casco, corrió hacia él, lo amenazó con una pistola y a los empujones lo llevó hasta un pasillo a metros del hall.
Durante un forcejeo, el maleante golpeó en la cabeza a Braun. Así le ocasionó un corte en el cuero cabelludo que demandaron algunos puntos de sutura.
“Entraron y le pegaron culatazos al señor. A mí (un delincuente) me dijo que me agache y no lo quise hacer, salí corriendo pidiendo ayuda a un policía”, contó el encargado del edificio.
Tras unos segundos adentro del lugar ambos asaltantes, siempre con cascos colocados en la cabeza, salieron para escapar en una motocicleta Honda Tornado 250 negra.
“Los ladrones comenzaron a gatillar para matar al policía y matarme a mí, pero las balas no salieron”, relató el testigo.
Manando sangre el empresario herido permaneció en el lugar hasta la llegada de autoridades de la comisaría Primera. Al rato acudió una ambulancia del servicio de emergencias, aunque en definitiva la víctima fue asistida en una clínica privada.
Según las fuentes, en un primer testimonio el hombre habría revelado que el dinero sustraído sería producto de la recaudación en el sector de cantina de la fiesta de estudiantes egresados de la Escuela Normal, desarrollada en el Club Boca Unidos, en avenida costanera Juan Pablo II.
Otro portero, con funciones en un edificio cercano, señaló que “estaba adentro de mi oficina y escuché el grito pidiendo auxilio de un hombre al que le robaron, pero cuando salgo ya escuché el ruido fuerte de la moto que arrancaba”.
Para la fuerza de seguridad está más que claro que los delincuentes llevaron adelante un plan a partir de datos concretos acerca del movimiento del empresario y el transporte de dinero.
Con respecto a los autores trascendió que serían marginales de múltiples antecedentes. “Si tanto se preocuparon para taparse las caras es porque seguramente en alguna ocasión ya fueron detenidos y están en los registros de la Policía”, dejó entrever una autoridad de la institución.
Los encargados de la pesquisa buscaban conocer si alguna cámara de seguridad pudo captar a los asaltantes, antes o después del robo.
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