Carlos Arroyo contó algunos detalles de lo que será, para él, su intendencia a partir de octubre de este año. Es que no tiene ninguna duda que va a ganar las elecciones en Mar del Plata. Así se manifestó ante este medio, distendido e ilusionado con lo que viene. Donde, luego de asumir, buscará trabajar junto a los demás partidos de la ciudad.
El concejal por el Frente es Posible charló distendidamente con “el Retrato…”, donde repasó algunos puntos centrales, para él, si llega a ocupar la banca que hoy en día preside Gustavo Pulti.
“Tengo muchas cosas para hacer en pos de ayudar a los más humildes. Hacer planes de vivienda bien hechas, no la porquería que hicieron hasta ahora. Como también tratar de mejorar la atención médica de las personas”, resumió. Para luego dar paso a la continuación del último punto: “Tengo pensado organizar un sistema de ambulancias nocturnas pagadas por el Estado”.
Otra de sus iniciativas es crear un centro de zoonosis animal para “evitar que los perros anden sueltos por la calle. Será un sistema donde estén en un lugar, no presos ni encerrados como los tienen, donde estén en libertad”.
El ámbito laboral también es una de sus mayores preocupaciones. “Lo que quiero organizar en serio. Quiero que el marplatense no reciba más bolsitas, ni planes trabajar. Mi intención es que tenga la posibilidad de tener un trabajo digno que le permita no depender del Estado. No de la buena voluntad del político de turno”.
Obviamente que la “división” en la Unión Cívica Radical, las cuatro listas del Frente para la Victoria, juegan a favor del hombre del Frente es Posible. O, al menos, así parece. Él lo entiende igual. “Todos los competidores están muy divididos entre ellos y yo puedo sacar alguna ventaja de ahí”, aclaró.
Sin embargo, no opacó la calidad humana de ninguno de ellos ni mucho menos sus ideales políticos. “Algunos son gente muy inteligente y muy inspirada. El hecho que sean adversarios míos no significa que no sean buenas personas o inteligentes. Porque ellos también quieren llegar al poder”, enfatizó.
Lejos de querer dividir, pretende agrupar a todos los que quieran luchar conjuntamente si es que consigue ganar las elecciones. “Yo voy a hacer algo novedoso, que muchos no lo van a poder creer. A toda esa gente que no triunfe la voy a llamar para trabajar por Mar del Plata. No pretendo hacer una gestión unipersonal tipo emperador. Sí bien democrática y horizontal, donde todas las personas que sepan qué hacer o solucionar mejor una situación puedan dar una mano. No pretendo atribuirme ningún mérito. Lo digo sincero. No me importa el poder, ni los honores ni nada. Suficiente con ocupar el cargo”, cerró diciendo. Estrechó la mano y siguió con su rutina. Sabiendo qué futuro le espera.


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