Carlos Arroyo, precandidato a intendente del partido de General Pueyrredon por el Frente Cambiemos, repasó en Radio Brisas la situación política actual en la ciudad, por lo que aclaró que “para empezar tenemos que entender que estamos transitando un momento de previa a las elecciones muy duro con acusaciones e insultos entre candidatos.
De hecho desde que manifesté mi posición política el actual Gobierno se puso nervioso y empezó a atacarme sin pensarlo dos veces”. Entre otros temas, dijo que “nadie piensa en lo que sufren millones de personas por la incapacidad de nuestros gobernantes y esto no se puede admitir más”.
En esta marco, Arroyo expresó que desde su bloque político están trabajando con los equipos técnicos para hacer una oferta de servicios y de cambios en Mar del Plata que serán atractivas para la población. “Cuento con el apoyo del PRO y ya participé de distintas reuniones con artífices del metrobus y de los centros de salud más modernos de la Capital, entre otras cosas, porque pretendemos traer todos estos avances a la ciudad”, dijo.
Precisamente con respecto a las cuestiones que Arroyo pretende modificar en el partido de General Pueyrredon de llegar a la intendencia, hizo referencia a la situación del Puerto y de la Seguridad.
Puerto
“Es necesario darle un cambio y hacer el Puerto más productivo. Tiene una ubicación estratégica y tenemos que sacarle partido y para ello tendremos que realizar algunas obras puntuales, pero está claro que Mar del Plata lo necesita porque nuestra economía depende en un 40 por ciento de lo que pasa en este sector”, dijo.
Y añadió que “incluso tenemos que pensar que es necesario llevar el tren hasta el Puerto por la zona sur, porque esto fomentaría el trabajo y el desarrollo, teniendo en cuenta los costos que tienen los trenes con respecto a los camiones para transportar mercancías”.
Seguridad
“Hace falta cambiarle le mentalidad a una gran cantidad de jueces y fiscales. Estamos sufriendo los daños de la enseñanza de Eugenio Zaffaroni. Es lamentable. Las leyes no son tan malas porque si un juez sabe que un individuo va a cometer un delito no tiene por qué dejarlo preso. Hay un margen de ejercicio que no se aplica y si una persona tiene riesgo de matar y robar, tiene que estar encerrada”, explicó.
Y aseguró que “hay un criterio muy permisivo con salidas transitorias, permisos especiales y lo que ocurre es que nadie se pregunta cuáles son las ventajas que le quedaron a una persona que perdió la vida o a su familia. No hay un equilibrio porque el delincuente cuando agrede no tiene contemplaciones de nada y resulta que nosotros después tenemos que tenerlas hacia su lado”.


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