Arroyo: “La Legislación argentina incentiva la inseguridad”

Arroyo: “La Legislación argentina incentiva la inseguridad”

Aseguró el edil de Agrupación Atlántica a este portal, quien además arguyó que “como abogado en materia penal, tengo una formación jurídica y un convencimiento de que uno de los principales errores, que comete la legislación, consiste en que no haya pena realmente perpetua y que no sean acumulativas. Es un terrible error. Debiéramos tener un sistema similar al de los europeos, en donde cada delito tiene establecido una escala que aplica el juez. Una vez que esa sentencia quedó firme, son los años que el individuo debe cumplir. Y se cumple sí o sí. Y si comete dos delitos se le aumenta, y si comete tres, también, así se acumulan las penas”.

Asimismo ejemplificó que “esto quiere decir que un individuo con frondosos antecedentes delictivos puede llegar a tener una condena de 500 años. Evidentemente, no va a vivir 500 años pero los años que viva lo hará dentro de la cárcel y morirá allí. Eso es lo que hay que lograr porque tienen un efecto disuasorio. Pero con el sistema actual, le hacen precio. Y así el individuo que pasó ciertos límites que lo llevan a una condena de 35 años, como sabe que más tiempo no va a estar en la cárcel, le da lo mismo cometer 2 o 50 violaciones o matar a 3 o 100 personas, porque siempre va a ser la misma cantidad de años”.

Afirmó también que “en el fondo todo lo que está pasando, es el resultado de una gran contradicción. Porque nosotros mandamos, teóricamente, al delincuente a una cárcel para reeducarlo, pero éstas en realidad, son centros de delito, donde hará un curso de delincuencia. Aprenderá todo lo que no sabía y, entonces, el individuo cuando salga sin un trabajo, sin un peso, sin un futuro y se enfrente a una sociedad que lo discrimina y sin un seguimiento adecuado, en consecuencia, estaremos impulsándolo al delito. También por eso hay tanta reincidencia”.

En tal sentido trajo a colación que “el paradigma de otros países que destinan grandes recursos a lo que nosotros acá llamamos el Patronato de liberados. O sea que cuando el individuo sale de la cárcel, no es que se va a la casa y hace lo que quiere. Se va pero tiene que vivir en un lugar determinado, se tiene que presentar periódicamente, trabajar en el lugar que le impone el Estado, y está sometido a inspecciones semanales o diarias por parte de los inspectores policiales del Estado”.

“De esta manera se aseguran que no vuelva a cometer delito y se le hace un seguimiento cercano. Pero acá no ocurre. Es todo light y nadie se preocupa de esas cosas. Por ende, el individuo salió y no tiene un peso ni trabajo y la sociedad lo discrimina, no conoce a nadie y ¿cómo hace para sobrevivir? Tiene que robar”, concluyó el Dr Arroyo.

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