El economista Ricardo Arriazu vaticinó que la inflación podría rondar el 25% en el año próximo en la Argentina y que la economía de EE.UU. se recuperará más rápido. En el evento organizado por El Cronista y Apertura que se está llevando a cabo en La Rural, también sostuvo que será clave seguir con atención a Brasil y que el país deberá lograr mayor competitividad.
En cuanto al contexto internacional, el economista destacó como un hecho muy importante la caída de popularidad de Obama al frente de la administración de EE.UU., lo cual genera “restricciones políticas”, pero al mismo tiempo remarcó que “la Reserva Federal (FED) es independiente” y ya ha demostrado que está dispuesta a poner todas las herramientas a su alcance para ayudar a la reactivación. “El año próximo Estados Unidos se recuperará más rápido”, evaluó.
En ese plano, Arriazu alertó que “Brasil, con un crecimiento promedio de 6% anual, está atravesando un cambio estructural” que la Argentina “no podrá ignorar de aquí en adelante”. Y en ese sentido advirtió también que a la hora de analizar el tipo de cambio en Argentina, no hay que mirar solo la ventaja competitiva por precios relativos, sino también el “efecto Balance” que tiene una apreciación de la moneda, lo cual le está permitiendo a Brasil valorizarse en dólares y comprar empresas en la Argentina.
Otro temas abordados en la charla fueron las expetativas de crecimiento e inflación para la Argentina, preocupación surgida también en las preguntas de los asistentes. Arriazu destacó que el crecimiento actual está explicado básicamente por “la gran cosecha” y la menor salida de capitales. Consideró díficil que se repita el impacto de la cosecha por factores climáticos y el contexto mundial, por lo que anticipó que el crecimiento de la actividad el año próximo será menor al 8% actual. A la vez, el contexto político-electoral empujará a un aumento del gasto público destinado precisamente a reforzar la demanda.
El economista consideró que la inflación podría rondar el 25% y que “el tema energético es un problema serio para cualquier plan”.
Al hablar de los desafíos estratégicos de la Argentina, Arriazu remarcó que la decadencia del país viene de décadas y no es responsabilidad de un solo Gobierno, y que “las soluciones están en nosotros mismos”. “Tenemos que dejar de esperar soluciones fáciles” que nos protejan o nos permitan ganar sin competir, dijo. “Las soluciones están en nosotros mismos y tienen que ver con ser más competitivos, invertir y sacrificarse”.
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