En cuanto a posicionamientos ante los convites electorales de este año, Arriaga esperará hasta mediados de marzo.
A Arriaga le llegó ayer la versión de una frase que habría utilizado Weretilneck para referirse a él y eso le puso los pelos de punta. El dato era que en una nota por LU 19, el jefe comunal había señalado que con Arriaga podría producirse en Cipolletti “el efecto Sobisch”, aludiendo a lo del domingo en Neuquén, acotando además que “la gente quiere cosas nuevas”.
Ayer, Arriaga habló y luego de afirmar que “con Sobisch me diferencio en todo”, en cuatro palabras calificó la labor de Weretilneck en los siete años al frente de la Municipalidad. “Esta gestión es mala”.
Y no agotó el concepto en esa única definición. Aportó algunos argumentos, como que “la obra pública, uno de los aspectos que debería destacar a una gestión, ha sido muy pobre”, agregando que “nada se avanzó en asfalto, salvo este plan que comenzó ahora. ¿Y antes qué?”, señaló Arriaga.
Y en ese marco, opinó que “la gran obra que podría haber sido ya algo emblemático y de gran orgullo para la ciudad, como el Centro de Espectáculos, no está terminada y lo que es peor, ni se sabe cuándo se concluirá. Es muy pobre esta gestión”, reiteró para hacer hincapié en que “lo único que aumentó fue la cantidad de empleados, que de 598 pasó a un plantel de 1.600. Cosas de la vieja política”.
Arriaga trazó también comparaciones, como cuando se refirió al crecimiento que con el “viento de cola” que hubo en el país.
Weretilneck no lo supo aprovechar. Ahí está el caso de otras ciudades que mejoraron notablemente”, destacando que “antes eran los roquenses los que nos envidiaban y ahora, al revés. Sin dudas que Soria aprovechó mucho mejor los beneficios de una economía que permitió a las municipalidades disponer de más recursos”.
De lo que viene, es decir, de lo que hará en lo que se perfila como un agitado año electoral, reiteró su idea “de esperar que pasen el 13 de marzo”, en clara alusión a que su postura es vinculante con la interna radical, aunque nunca deja de sostener que “mi máxima ambición es volver a ser intendente de Cipolletti”.
No obstante, todo es cuestión de tiempo y, en los próximos días, Arriaga se ausentará de la zona -tiene previsto un viaje al sur de país-.


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