¿Ríos; Garramuño y Catalán Magni son la pata “nacional y popular”?

¿Ríos; Garramuño y Catalán Magni son la pata “nacional y popular”?

El acto llevado a cabo el pasado viernes en el Gimnasio del Colegio María Auxiliadora generó muchas opiniones en las redes sociales; en la calle y en el mundillo político.

 

El común denominador de los comentarios eran “la habilidad política de Melella para juntar a dirigentes tan antagónicos” y la pregunta, aún sin respuestas: ¿Para que fueron Fabiana Ríos; Jorge Garramuño; López; Catalán Magni o Martín Pérez?

 

Este Medio ya advirtió, en su edición del sábado, que el único punto de unión que tienen es el interés de pararse debajo de la cascada de popularidad del Intendente de Río Grande, para tratar de beber algunos sorbos.

 

Un militante peronista, al salir del acto, hizo un comentario jocoso después de escuchar los discursos: “Sí Fabiana Ríos; Jorge Garramuño o Catalán Magni están cerca de la gente, o son nacionales y populares yo voy a tener que revisar mi afiliación” dijo con frustración.

 

El comentario viene a cuento porque resume el pensamiento de muchos vecinos que opinaron en las redes sociales con calificativos poco amigables hacia Jorge Garramuño; Fabiana Ríos o Catalán Magni.

 

A pocos se les escapa el Curriculm Vitae y la trayectoria que han tenido cada uno de ellos y su accionar en las diferentes responsabilidades que les tocó asumir a lo largo de los últimos años en la provincia.

 

Para empezar, la gestión de Fabiana Ríos no parece encuadrarse dentro de los principios de un Gobierno popular si se tiene en cuenta que su administración ha puesto de rodillas a la Salud Pública y a los hospitales provinciales, que paradójicamente, es al lugar dónde suelen recurrir las personas con menos recursos; las que no pueden pagar una consulta en un sanatorio privado. Es decir, la mayoría del “pueblo” no cuenta con un servicio de salud apropiado gracias a Fabiana Ríos.

 

También se le debe, a la gestión de la referente del PSP, la incapacidad para ofrecer soluciones habitacionales, su única política en esta materia ha sido esperar los planes Nacionales de vivienda.  Para los que necesitaban un pedazo de tierra estaban los asentamientos urbanos que se fomentaron en las tres ciudades de la provincia.

 

Justamente, en los asentamientos, es dónde viven los que tienen menos recursos y no se pueden ir a pagar un alquiler. Y deben conformarse con vivir en esas  precarias urbanizaciones sin los servicios básicos; en la marginalidad; lejos de los Centros de Salud; de las escuelas; de las Comisarías; e incluso de los colectivos.

 

También durante la gestión de Ríos se produjo el hacinamiento en las Alcaidías fueguinas y el servicio penitenciario es severamente cuestionado.

 

También en la gestión de Ríos se registró la mayor desinversión en la policía provincial; con patrulleros que dan pena; agentes mal equipados; poca capacitación y cero inversión en edificios.

 

También Ríos parece hacerse la distraída con respecto a las adicciones, un problema que ha crecido notablemente en los últimos años pero que parece no hacer mella en el ánimo de la mandataria fueguina porque jamás abordó el tema públicamente y hoy el Gobierno no tiene un solo centro de atención en adicciones o recuperación del adicto.

 

Claro que para todos estos problemas Ríos siempre tiene a mano algún proyecto de Ley que ha enviado a la Legislatura y así defenderse de que no ha sido su Gobierno sino los legisladores los que no generaron las herramientas.

 

Pero la gente ya no se chupa el dedo y sabe que la responsabilidad es de la Gobernadora y solamente de la Gobernadora. Y como muestra solo hay que mirar a los Municipios y darse cuenta que los Intendente también tienen minoría en los cuerpos legislativos y sin embargo pueden consensuar herramientas de gestión.

 

A la Gobernadora, sin embargo le gusta compararse con Melella y asegura que asistió al acto porque tenemos “muchas coincidencias desde lo político”. En realidad es una comparación audaz porque la gestión de Ríos, y en base a lo mencionado, en realidad parece ser algo totalmente opuesto a la gestión de Melella.

 

Así las cosas, el militante que se rió del supuesto perfil “popular y nacional” de la Gobernadora, estaba en lo cierto, Ríos está lejos de esa categoría, sus acciones la ubican en un lugar mucho más apartado del pueblo.

 

Jorge Garramuño ¿Popular?

 

En el caso del senador nacional solo se lo puede ver en épocas como las actuales, que puede parecer una casualidad pero en realidad es una ironía, es justo cuando está abierta la temporada de pesca.

 

…Y también la previa a una elección.

 

La necesidad de poner en el anzuelo algún acuerdo ventajoso les da la posibilidad, en especial a los vecinos de Río Grande, de ver al parlamentario fueguino en carne y hueso y pasar por alto las noticias nacionales que lo mencionan cada vez que le hace “una gauchada” al Kirchnerismo. Ese es el único momento de “trascendencia” que “el Garra” toma en la sociedad fueguina.

 

Una de las razones por las cuales muchos sectores del MPF dejaron de apoyarlo fue su escasa vocación a caminar las calles, o asistir a la sede de la Junta Departamental. por lo que también está muy lejos de lo que comúnmente se llama “pueblo”.

 

Catalán Magni

 

Las cosas son distintas para el ex piloto de Turismo Carretera, Julio Catalán Magni, para quien la definición de pueblo parece reducirse a “toda persona que anda encima de algún vehículo y necesita saber que siempre estará la Agencia Nacional de Seguridad Vial”, o, en caso de que utilicen otro medio de transporte, estará Florencio Randazzo (al menos por este año).

 

Así y todo Julio Catalán Magni asegura estar cerca del pueblo, aunque se trate del “pueblo” de Arrecifes, ciudad en la que actualmente vive y dónde cultiva su gran pasión, el automovilismo, a través de su imponente escudería.

 

Por lo tanto resultaría un poco complicado verlo al senador Julio Catalán Magni como a un hombre “del pueblo”. A fuerza de ser sinceros sus acciones en beneficio de la sociedad fueguina y de los que menos tienen son poco conocidas.

 

Así las cosas, y volviendo al comentario del militante peronista, habría que volver a redefinir lo “nacional y popular” no vaya a ser cosa que de tanto que se lo está usando se terminen olvidando la lo que realmente implica.

Comentá la nota