Argentino Foot Ball volverá a manos de los vecinos

Argentino Foot Ball volverá a manos de los vecinos
El próximo 9 de abril Argentino Foot Ball Club volverá a los vecinos y sus socios, cuando se realice la asamblea que consagrará a sus nuevas autoridades, después de décadas de ser administrado desde el municipio santarroseño. Más precisamente desde la gestión de Oscar Mario Jorge como jefe comunal.
A poco de asumir Luis Larrañaga la intendencia capitalina -y cuando Omar Lastiri era su director de Deportes- se comprometió con algunos simpatizantes de la entidad de Villa Tomás Masson a reintegrar el club y las instalaciones a los vecinos.

Así fue que comenzaron las reuniones, se armó la Comisión Normalizadora, se hizo inscripción de socios que fueron convalidados por la Dirección de Personas Jurídicas, hasta culminar con la convocatoria a asamblea general ordinaria para el 9 de abril próximo.

Hijos de fundadores.

Entre quienes se acercaron desinteresadamente, y desde aquel momento a la institución se cuentan Oscar Lezano -hijo de un viejo vecino del club, e integrante de antiguas comisiones directivas-, quien hizo de presidente de esa comisión normalizadora, el ex jugador Chacho Maldonado, Ana Roldán -hija de Juan "El Vasco" Roldán, dirigente histórico y sumamente conocido, quien fue el que allá por los años '60 donó los terrenos donde se levantaron las instalaciones-, Hugo Sombra -también ex jugador-, y muchos otros vecinos e hijos de antiguos socios fundadores de Argentino.

Por estos días, después de una ardua tarea de la Comisión Normalizadora, y cuando se comenzó a hablar de la asamblea que debe nominar a las autoridades que se harán cargo de Argentino Foot Ball Club en los próximos meses, empezaron a aparecer algunos nubarrones.

¿Problemas?

Se empezó a agitar la idea que desde el municipio se estaría alentando a algunas personas para que concurran a la asamblea a impugnarla, aunque en principio todos los trámites parecen estar en orden. Para pasarlo en limpio: que habría punteros políticos que la noche del 9 de abril estarían dispuestos a concurrir al club para impedir que el acto eleccionario -ya está el padrón de quienes están habilitados para votar- se desarrolle con la normalidad que debiera tener.

En realidad, a otros se les ocurre que algunos están viendo fantasmas. ¿Por qué? Porque fue el mismo Larrañaga el que en principio alentó la posibilidad de que el club vuelva a los vecinos -lo que corresponde es que, precisamente, esté en manos de los socios-, e incluso en su discurso inaugural de las sesiones del concejo deliberante este año se extendió en la importancia que deben tener los clubes de barrio.

Lo bueno, lo que debiera ocurrir, es que finalmente -y sin que nadie apele a ninguna clase de artilugios- la entidad vuelva a los vecinos de la barriada de Villa Tomás Masson. Que no primen cuestiones políticas para que eso no suceda.

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