Ante la negativa del PJ Capital y de los bloques aliados al kirchnerismo, el oficialismo porteño comenzó una serie de tratativas urgentes buscando aliados. “No votar el presupuesto de la Ciudad es equiparable a un Golpe de Estado”, dijo el presidente de la Legislatura, Oscar Moscariello. El rumor del adelantamiento de las elecciones.
En la Ciudad, el problema no es el presupuesto. Lo que les quita el sueño a los funcionarios del PRO es que la Legislatura no les apruebe la Ley Fiscal y Tarifaria para 2011, norma para las que necesitan 31 votos.
“En el presupuesto local, no se pueden utilizar los recursos si no se tiene votada la Ley Fiscal y Tarifaria, además están los impuestos que vencen a fin de año y las prórrogas de los vencimientos de bonos”, explicó a LPO el presidente primero de la Legislatura porteña, Oscar Moscariello y continuó: “si el Ejecutivo no cuenta con esta herramienta, es imposible gobernar”.
En este contexto complicado, el oficialismo ya abrió un nuevo esquema de negociación. Frente a la negativa pública del PJ -su aliado histórico en temas presupuestarios- ahora se enfoca en entablar un diálogo con la Coalición Cívica, cuyo bloque de seis es la segunda minoría.
“Nosotros no cambiamos de posición. Siempre dijimos que no estábamos de acuerdo con el aumento del impuesto del ABL y que creemos que debe haber mayores recursos en áreas como Educación y Salud. Si el PRO acepta nuestros planteos, vamos a acompañar el presupuesto”, respondió a LPO el legislador de la Coalición, Juan Pablo Arenaza.
Quienes conocen de cerca las internas de la fuerza que responde a Lilita Carrió, afirman que no se tratará de una negociación simple, porque por un lado están los “más dialoguistas”, como Adriana Montes, Arenaza e incluso el jefe del bloque, Fernando Sánchez; pero también está el bando de los que tendrían mayores reparos en aceptar un acuerdo con el PRO, como Sergio Abrevaya, Diana Maffia y Rocío Sánchez Andía.
Por el momento, y en vistas de llegar al voto 31, los puentes que tiende el macrismo no se restringen sólo a la Coalición sino que también apuntan a los dos radicales, Claudio Presman y Rubén Campos; y al socialista Julián D´Angelo.
Por fuera de lo que en algún momento se llamó Encuentro Cívico y Social, el PRO también busca una alianza con el denarvaísta Daniel Amoroso, quien preside un bloque de dos que incluye a la diputada Mónica Lubertino.
Amoroso ya planteó objeciones al aumento generalizado del ABL y al endeudamiento para obra pública. “Pero si el PRO acepta excluirlos del acuerdo, voy a acompañar el presupuesto para preservar la gobernabilidad”, aseguró a LPO.
Nadie sabe cómo puede terminar esta negociación. Pero si finalmente el macrismo logra sacar el presupuesto a través de un acuerdo con la Coalición Cívica y el denarvaísmo, se evidenciaría la ruptura del sistema de alianzas tradicional que vino funcionando hasta ahora y que tiene al legislador Diego Kravetz (hoy promotor de la candidatura de Jorge Telerman) como uno de los principales interlocutores entre el oficialismo y la oposición.
Todavía faltan dos semanas -la preferencia para votar las Leyes del Presupuesto está pedida para el 2 de diciembre- pero los relojes de los dirigentes del PRO ya marcan la cuenta regresiva. Lo dijo gráficamente el diputado Moscariello para quien “no votar el presupuesto de la Ciudad es equiparable a provocar un Golpe de Estado”.
¿Las elecciones en febrero?
Esta tarde corrió un rumor -que se multiplicó por la red social Twitter- que decía que el PRO hizo llegar a la oposición porteña una advertencia: si no les votan presupuesto, Macri amenaza con adelantar las elecciones.
Horas más tarde, el secretario de Gobierno, Marcos Peña se hizo eco de los comentarios y lo desmintió por el mismo medio en dos líneas: "No hay ninguna intención de adelantar las elecciones de la ciudad. El rumor que circuló hoy es falso".






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