Por primera vez el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, supera por 6 puntos al mandatario socialista en popularidad. El 51% de los españoles apoya elecciones anticipadas
Se trata de la primera vez que el líder del PP, Mariano Rajoy, se sitúa por encima de Rodríguez Zapatero en preferencias. La encuesta de Metroscopia para el diario El País señaló que Rajoy sacaría el 43,4% de los votos frente al 37,5% del PSOE, porcentajes similares a los ofrecidos por el sondeo de Sigma Dos publicado por el diario El Mundo. Este último agrega además otro dato significativo: ante el agotamiento actual del gobierno, el 51,5% de los ciudadanos es partidario de realizar elecciones generales ya, aunque esta es una alternativa deseada mayoritariamente por los votantes del PP, mientras los socialistas se inclinan por la renovación del equipo de gobierno.
El derrumbe de la popularidad de Zapatero se precipitó luego de que el mandatario anunciara una serie de reformas económicas liberales con el objetivo de hacer frente a la crisis, al desempleo y recuperar la confianza de los mercados financieros, tras el "jueves y viernes negro" que vivió la semana pasada la Bolsa madrileña (cayó 8%) luego de que organismos internacionales equipararan la complicada situación financiera de España con la de Grecia, agitando los temores de default.
En un giro radical de su política económica y en un claro reflejo de la gravedad de la situación, Zapatero anunció dos reformas que parecen estar lejos de lo que podría esperarse de un gobierno socialista. Por un lado, la reforma de pensiones, que eleva la edad de jubilación a los 67 años y amplia de 15 a 25 años el periodo para calcular las pensiones, lo que supone una rebaja de las prestaciones. Por otro, una reforma laboral, que entre otros puntos incluye "la flexibilidad interna de las empresas" en el marco de la negociación colectiva para favorecer el empleo, una "revisión de las bonificaciones a la contratación" y una apuesta por la "reducción de la jornada laboral" como "ajuste temporal". Medidas que bien podrían explicar la pérdida de credibilidad de Zapatero.


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