Apoyo para Netanyahu en el Congreso de EE.UU.

El premier israelí fue aplaudido al rechazar las fronteras de 1967
WASHINGTON.- El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, paladeó cada segundo. Buena parte de los miembros del Congreso de Estados Unidos aplaudieron su firme rechazo a la "poco realista" propuesta, lanzada por Barack Obama, de que Israel ceda territorio ocupado hasta regresar a las fronteras que tenía en 1967, como camino para alcanzar la paz en Medio Oriente.

"Al Estado de Israel hay que reconocerle la nueva realidad demográfica", dijo, exultante, Netanyahu, mientras, en reunión conjunta, el Senado y la Cámara de Representantes aplaudían sus afirmaciones.

Lo llamativo es que, en ese punto crucial -y con el beneplácito del Poder Legislativo norteamericano-, Netanyahu reiteró su distanciamiento de la posición del presidente Obama, quien, la semana pasada, reclamó que Israel retrocediera hasta las fronteras que tenía antes de la Guerra de los Seis Días.

Con el recuerdo fresco de la tensa reunión de ambos líderes en la Casa Blanca, la cálida acogida que le deparó ayer a Netanyahu consolidó al Capitolio, de mayoría republicana desde los comicios legislativos de noviembre pasado, como bastión del apoyo a la posición israelí en su extenso conflicto con las autoridades palestinas.

Desde Ramallah, voceros del gobierno palestino rechazaron la propuesta de Netanyahu al considerarla "poco novedosa" y generadora de "más obstáculos que posibilidades" para la diplomacia en la región.

Pusieron en duda, además, que el discurso del líder israelí alentara la posibilidad de una pronta reanudación de las negociaciones de paz que alienta el gobierno de Obama.

Netanyahu reiteró las condiciones de su país para un acuerdo permanente, entre las que incluyó el reconocimiento de Israel como la "tierra ancestral" del pueblo judío por parte de los palestinos.

También manifestó sus críticas al acuerdo de "unidad" firmado entre el presidente palestino, Mahmoud Abbas, respaldado por Occidente, y el movimiento islamista Hamas, condenado por terrorismo por los Estados Unidos e Israel.

"Rompan su pacto con Hamas y siéntense y negocien, hagan la paz con el Estado judío", clamó Netanyahu.

"Estoy dispuesto a hacer compromisos dolorosos para alcanzar esta paz histórica. Como líder de Israel, es mi responsabilidad", añadió el primer ministro.

Entre lo más llamativo que dijo Netanyahu figura el reconocimiento de que su propuesta de paz incluye que algunos asentamientos de colonos permanezcan más allá de la frontera de 1967, cuando, como consecuencia de la Guerra de los Seis Días, avanzó sobre Cisjordania y la Franja de Gaza.

En cualquier acuerdo de paz que ponga fin al conflicto "algunos asentamientos terminarán más allá de la frontera israelí", admitió Netanyahu ante un Capitolio enfervorizado.

"Hay que reconocer la nueva realidad demográfica", añadió el jefe de gobierno israelí.

Las autoridades palestinas rechazaron casi todo. "Netanyahu no trajo nada nuevo y nos demostró que no tenemos un socio para la paz", disparó el jefe negociador palestino, Saeb Erekat.

La visión de Netanyahu para poner fin al conflicto colocará "más obstáculos" que soluciones al proceso de paz de Medio Oriente.

"Lo que hubo en su discurso no conduce a la paz", apuntó, a su vez, el vocero del gobierno palestino, Nabil Abu Rudainah.

En medios locales, en tanto, se apunta a lo que podría pasar en septiembre próximo, momento en que la creación del Estado palestino podría ser evaluada en las Naciones Unidas y la certeza de que un eventual voto afirmativo podría tener un enorme impacto en la reciente propuesta negociadora de la Casa Blanca.

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