WASHINGTON.- A punto de comenzar una gira en ómnibus por el centro del país con el objetivo de recuperar algo de la magia perdida de cara a las elecciones de 2012, el presidente norteamericano, Barack Obama, recibió ayer otra mala noticia: un sondeo reveló que su aprobación alcanzó a su nivel más bajo desde que llegó a la Casa Blanca, en enero de 2009.
Afectado por las críticas entre sus propias filas en momentos que la economía sigue estancada, Obama lanzará una contraofensiva con tres días de campaña en Minnesota, Iowa e Illinois para tratar de reconquistar el centro del país en momentos en que los candidatos republicanos comienzan a definir sus candidaturas.
La minigira del presidente viene tras una seguidilla de malas noticias que afectaron la confianza en su liderazgo, particularmente después del amargo debate con los republicanos sobre el límite al endeudamiento, que dejó al país al borde del default. Esta disputa contribuyó a la decisión de Standard & Poor's de degradar la nota de la deuda norteamericana de "AAA" a "AA+", anuncio que sacudió a los mercados globales.

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