La convocatoria del PJ bonaerense para renovar autoridades el próximo 17 de diciembre abrió la ronda de negociaciones entre los que aspiran a quedarse con el control del partido y comandar la etapa de renovación tras las tres derrotas consecutivas sufridas en la provincia, aunque el actual titular, Fernando Espinoza, ya picó en punta para continuar en el cargo.
Electo diputado nacional por el frente de Unidad Ciudadana, el ex intendente de La Matanza pasa sin problemas el filtro de kirchnerismo y nunca cerró el diálogo con el resto de los sectores del peronismo alejado de los K, por lo que todavía tendría margen para aglutinar a varias expresiones bajo el sello partidario.
Además ya cuenta, como era de esperarse, con el apoyo de Verónica Magario su sucesora al frente del distrito más populoso de la provincia y único en el que el triunfo de Cristina Kirchner fue contundente, al obtener casi el 50 por ciento de los votos en las elecciones del domingo.
Espinoza espera que los intendentes "ganadores" junto a CFK acompañen su reelección, para traccionar de esa manera al resto y evitar sobresaltos en la renovación de autoridades, aunque el objetivo es que todos los sectores estén representados en el partido, por lo que no se descarta proponer un sistema de funcionamiento para la toma de decisiones que le otorgue mayor injerencia a todos los consejeros.
Otros nombres que habían circulado como posibles para encabezar el PJ eran el de Magario, ya completamente descartado, el de Mario Ishii, que se jugaba por una “intervención” en el partido y aspiraba a ser designado para esa tarea, y el ex presidente Eduardo Duhalde, aunque por el momento no se ha formalizado ninguna postulación.




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