Anuncian hoy el fallo para el hombre que está acusado de un grave caso de violencia familiar

Anuncian hoy el fallo para el hombre que está acusado de un grave caso de violencia familiar
Será en horas del mediodía en la sala del Tribunal Oral en lo Criminal número 2, lugar donde este debate se estuvo realizando a puertas cerradas.
Hoy en horas del mediodía se anunciará el fallo para un leñero que está siendo juzgado por un grave caso de violencia familiar ocurrido en esta ciudad entre los meses de octubre y diciembre de 2009, tiempo durante el cual una mujer y sus cuatro hijos estuvieron cautivos en un campamento en Pereda, lugar al que el imputado -por aquel tiempo pareja de la madre de los chicos- llevó a todos con la excusa de juntar leña y los sometió a diferentes maltratos.

Lo demostrado hasta el momento en las distintas instancias judiciales que este caso tuvo -entre ellas (ver nota aparte en esta misma página) un pedido rechazado de juicio abreviado para que el acusado fuera condenado a doce años de prisión- señala que el hombre les ocasionó varios castigos físicos y psicológicos a quienes fueron sus víctimas.

Todo eso se produjo durante esos casi dos meses en que la mujer y sus hijos permanecieron aislados, viviendo en precarias condiciones en un campamento que el propio imputado montó en Pereda.

El caso se descubrió después de que los familiares paternos de los nenes radicaran una denuncia por sus paraderos, luego de que los chicos dejaran de concurrir a la escuela.

A mediados de diciembre de 2009, las víctimas fueron halladas y rescatadas en aquel campamento, al tiempo que días más tarde el acusado de cometer todos estos hechos fue detenido.

Entre los delitos que se le imputan al leñero azuleño, que está siendo juzgado en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2, figura la comisión de un abuso sexual con acceso carnal agravado que tuvo como víctima a una nena que para esa época tenía tan sólo siete años.

Además, se le atribuyen a este hombre, identificado como Ángel Reynaldo Rossi Andrade, las lesiones que sufrieran, algunas de ellas dolosas y otras culposas, tanto los cuatro nenes como la madre de todos ellos.

Fiscal de este juicio es el Dr. Luis Surget, quien el pasado viernes, cuando se anunciaran los alegatos, pidió que Rossi Andrade sea condenado a cuarenta años de prisión, al considerarlo autor de un concurso de delitos a los que calificó como reducción a la servidumbre (cuatro hechos), lesiones graves culposas, lesiones graves reiteradas (dos hechos), abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido por el encargado de la guarda (al menos un hecho) y coacción, todo ello en concurso real de acciones.

En contraposición a ese enfoque, la defensora Oficial de Rossi Andrade -la Dra. Adriana Hernández- hizo diferentes pedidos a los jueces que están interviniendo en este caso.

La funcionaria judicial consideró "inconstitucional" al pedido de pena formulado por el fiscal, además de que hizo interpretaciones distintas con respecto a los hechos que se le atribuyen a su defendido. De ahí que, en algunos casos, solicitara que lo absuelvan y en otros que lo condenen por delitos menos graves.

A todos estos planteos darán hoy respuesta los jueces Gustavo Abudarham, Alejandra Raverta y Martín Céspedes.

Lo harán después de que otro magistrado, el Dr. Carlos Pagliere (h), considerara en 2011 que la pena acordada por las partes en un pedido de juicio abreviado para que Rossi Andrade fuera condenado a doce años de prisión era "razonablemente exigua" si se tenían en cuenta la gravedad, pluralidad y magnitud de delitos que este hombre -según quedara acreditado en aquel pronunciamiento- cometió.

EL DATO:

Mientras que las declaraciones de los nenes se incorporaron al debate teniendo en cuenta los dichos que brindaran a través de la Cámara Gesell, el testimonio de la madre de los menores fue uno de los primeros que se escuchó cuando este juicio comenzó el pasado lunes 16 del corriente mes. Su relato ante los jueces y las partes se extendió aquel día por alrededor de tres horas.

DIEZ DELITOS CONSIDERADOS, EN SU MAYORÍA, "DE EXTREMA GRAVEDAD"

Cuando en noviembre del año 2011 el juez del TOC 2 Carlos Pagliere (h) desestimó el pedido de juicio abreviado para Ángel Reynaldo Rossi Andrade, en la resolución sostuvo que la investigación llevada adelante en torno a este caso en formato de causa penal había servido para dar por acreditada "la comisión de una cantidad de diez delitos en concurso real por parte del causante", ilícitos a los que el funcionario judicial consideró en su mayoría como "de extremada gravedad".

De ahí que rechazara ese pedido de juicio abreviado consensuado por las partes. De haber prosperado, hubiera derivado en que al leñero, como máximo, lo condenaran a doce años de prisión.

En lo que significó hasta ese entonces una decisión sin precedentes al no dar lugar a que ese trámite abreviado prosperara, esa pena fue considerada por el magistrado "irrazonablemente exigua" si se la comparaba con la magnitud y cantidad de delitos que se le atribuyeron al imputado.

Los hechos por los que Rossi Andrade fue procesado, y ahora juzgado en el marco de un debate cuyo fallo se anunciará hoy, implicaban la aplicación de una condena cuya escala penal va desde los ocho a los cincuenta años de prisión.

Y a esos episodios delictivos también se había referido el juez en aquella oportunidad, tras dar cuenta de que toda esta situación se produjo cuando en octubre de 2009, con la excusa de juntar leña para después vender, el encausado llevó a su pareja de aquel entonces y a los cuatro hijos de la mujer a un precario campamento en Pereda.

En ese lugar, según lo demostrado hasta el momento, Rossi Andrade mantuvo a todos ellos cautivos durante aproximadamente dos meses, tiempo durante el cual los sometió a diferentes castigos físicos y psíquicos, agresiones y maltratos que derivaron en que las víctimas resultaran con secuelas que todavía hoy padecen.

Según el juez, para concretar "su accionar inhumano", se aseguró de llevar a su concubina y a los hijos de ella "a un paraje retirado y aislado, sustrayéndolos de esta forma de toda posibilidad de auxilio y sumiéndolos en un estado de absoluta indefensión y desamparo que le permitió realizar sin estorbos sus acciones".

"La conducta del causante ha menoscabado física y psíquicamente a su concubina y los hijos de ésta, habiendo quedado en todos ellos secuelas permanentes", escribió el juez en un tramo de lo que fuera aquella resolución.

Y al referirse a los hechos por los que este hombre fuera procesado, uno por uno el magistrado los describió, dando lugar así a la existencia material de los mismos y determinando que el autor penalmente responsable de esos sucesos era el encausado.

Uno de los más graves tuvo que ver con la violación que una nena sufriera. Por entonces de siete años de edad, la víctima es la única hija mujer de quien fuera la concubina de Rossi Andrade.

Sobre este hecho en particular, el Dr. Pagliere (h) sostuvo que el leñero le anunció a su pareja de ese entonces que iba a violar a su hija, "para lo cual hizo apartar a la madre unos metros y mirar hacia otro lado".

Después, abusó sexualmente de la nena, "ante los desesperados gritos de auxilio de la pequeña" y en momentos que "amenazaba a la madre con degollar a niña si se acercaba".

Los castigos corporales a los que el hombre sometía a los nenes también fueron referidos en aquella resolución.

Según se indicara, a uno de los chicos, por ese tiempo de cinco años de edad, lo hizo poner de espaldas contra un fuego durante algunos minutos "con el fin de castigarlo".

Eso provocó que el nene sufriera "gravísimas quemaduras de tercer grado que le dejaron en carne viva toda la zona posterior de ambas piernas y los glúteos. Al otro día -continuó relatando el juez sobre este hecho en particular- como el menor tenía las piernas todas llagadas, el encausado le arrancó la piel con una gorra de hilo".

Con relación a los castigos que las víctimas sufrieron a manos del leñero, el juez escribió cuando rechazara el pedido de juicio abreviado que "haciendo gala de un sadismo sin límites, el causante Rossi Andrade golpeaba permanentemente a todos los integrantes de la familia con sus puños, con palos, con fierros y con caños de agua flexibles".

"Pero los castigos que Rossi Andrade propinaba a los menores no sólo se limitaban a golpes, sino que aplicaba otros castigos corporales degradantes y altamente peligrosos".

Los relatos de las víctimas sirvieron para conocer que a los nenes los hacía "arrodillar durante horas sobre granos de cereales (que el causante denominaba el "castigo del monje") o colgarlos con sogas de las ramas de árboles. Además del menoscabo físico y psíquico, estos castigos en algunos casos pusieron en efectivo peligro de muerte a los menores", afirmó el juez del TOC 2.

También, "hacía caminar distancias de varios kilómetros a los niños bajo amenaza de ser golpeados y haciéndoles cargar leña y agua en un peso excesivo para los menores. En vista de las edades de los menores (5; 7 y 10 años), el comportamiento de Rossi Andrade resulta altamente reprobable, y es precisamente con el fin de evitar situaciones de explotación infantil de semejante índole que nuestro país ha suscripto numerosos pactos internacionales de protección de los niños".

"Todas las conductas del encausado revelan un móvil de exacerbado egoísmo, haciendo primar su bienestar y parecer a cualquier precio, sin límite alguno y sin ningún tipo de miramientos ante los padecimientos ajenos", sostuvo el Dr. Pagliere (h).

También, contando con el resultado de pericias psiquiátricas y psicológicas a las que el encausado fuera sometido, se refirió a la personalidad de Rossi Andrade, a la que calificó como "perversa, despiadada y manipuladora".

Todo eso, a criterio del magistrado, quedaba demostrado con el accionar de la conducta del leñero, de reducir a las víctimas "al status de cosas" al "abusar sexualmente de la hija frente a la madre, obligar a la madre a permanecer siempre pegado a él, obligar a los niños a que digan que lo querían, golpearlos sin miramientos, con crueldad y en forma constante, utilizarlos permanentemente como sus siervos y hambrearlos", esto último mencionado en alusión a que cuando los nenes fueron encontrados el más chico, de tan sólo un año y medio, presentaba en ese entonces signos de desnutrición.

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