Anuncian la construcción de un puente peatonal que los vecinos esperan desde 2004

Anuncian la construcción de un puente peatonal que los vecinos esperan desde 2004
Durante la segúnda quincena de este mes, los vecinos del entorno de la estación Carranza del ferrocarril Mitre, en el barrio de Palermo, comenzarán a ver concretado un anhelo de larga data: la instalación de un puente peatonal de hierro sobre las vías a la altura de la calle Dorrego, donde actualmente funciona un paso a nivel en el que -aseguran- un centenar de personas perdieron la vida en los últimos 20 años.
La pasarela tendrá cinco metros de alto y, como acceso, serán colocadas rampas superpuestas con piso antideslizante, aptas para ciudadanos con capacidades especiales. Según explicaron a LA NACION voceros de la Secretaría de Gestión Comunal, encargada de la obra, si bien se emplearán materiales "nuevos de primera calidad", para economizar recursos serán reutilizadas algunas "partes recuperables, en perfecto estado estructural y de conservación" del puente peatonal en desuso sobre la avenida Costanera, frente al Aeroparque.

El costo de los trabajos asciende a 936.000 pesos y el plazo de ejecución es de 60 días.

Una vez emplazada la estructura metálica, tarea para la que se requerirán dos grúas de 20 toneladas, serán colocadas rejas de protección ambiental en ambos laterales. El cruce a nivel existente será clausurado mediante un enrejado con malla para evitar que los peatones lo sigan usando, según aseguraron desde el gobierno de la ciudad.

El paso está situado sobre una curva que hacen las vías de la línea Mitre, lo que impide ver si vienen trenes en una u otra dirección, con el consecuente riesgo de accidentes para los vecinos.

Da cuenta de la amenaza latente una señal de "cruce peligroso", con una leyenda borroneada por grafitis que recomienda mirar a ambos lados al atravesar las vías.

"Estoy muy feliz por la concreción del puente. Yo vengo pidiéndolo a diferentes funcionarios porteños desde la época de Jorge Telerman, y también a la Comisión Nacional Reguladora del Transporte [CNRT], sin ningún éxito. En los últimos años, hubo mayor receptividad; primero, en el ex CGPC 14, y ahora, en la comuna", contó a LA NACION Cecilia Callebaut-Cardu, que vive actualmente a dos cuadras del paso a nivel e integra el consejo consultivo comunal.

Callebaut-Cardu recordó que, en 2004, se mudó a las torres de Dorrego y Zapata, a metros de la parrilla ferroviaria, y desde allí fue testigo de numerosos arrollamientos de peatones. "Fue así como me preocupé por lo que ocurría. Cuando empecé a movilizarme, conocí muchos otros vecinos que ya venían reclamando el puente peatonal antes que yo", dijo. Luego se mudó muy cerca de allí.

En efecto, se trata de un reclamo generalizado de larga data de los moradores y de quienes trabajan en la zona, por la seguidilla de muertes sobre las vías.

"Le escribo en representación de los vecinos de Palermo. Cansados de reclamar porque en el cruce peatonal de vías del ferrocarril Mitre, a metros de la estación Carranza, muy pocas veces funciona la campana que avisa que viene el tren. En este lugar hay una curva y el tren pasa a altas velocidades, debería pasar lentamente. ¿Cuántas muertes más tienen que producirse para que alguien haga algo al respecto?", se leía en la Carta de Lectores, publicada por LA NACION el 13 de septiembre de 2004, con la firma de Eugenia López .

Según los memoriosos del barrio, las autoridades dieron el visto bueno a la instalación del puente en más de una oportunidad, pero fue frenado una vez porque vecinos de la calle Guatemala reunieron firmas en contra, pues el tránsito de personas por la pasarela tan alta les iba a "quitar privacidad".

En otra oportunidad, la obra fue demorada por una explicación oficial bastante común: "Falta de presupuesto".

Finalmente, ocho años después, el puente peatonal en Dorrego y las vías verá la luz. "Hemos recogido centenares de reclamos en los últimos dos años; allí el tren hace una curva y provocó numerosos accidentes, así como situaciones de peligro. Creemos que es una obra prioritaria. Sólo restan algunos ajustes con el área del Estado nacional a cargo del ferrocarril para determinar los lugares de anclaje de las columnas. Pensamos que se podrá comenzar en la segunda quincena de enero", describió Eduardo Machiavelli, secretario de Gestión Comunal de la ciudad.

PANTALLA DE LED

El puente peatonal en desuso sobre la avenida costanera Rafael Obligado, algunas de cuyas partes serán trasladadas a la pasarela de Dorrego y las vías, también será intervenido para destinarlo a un nuevo fin.

Será el soporte para una moderna pantalla LED en la que habrá anuncios de congestión de tránsito y de carteles publicitarios. La puesta en valor de la estructura costará alrededor de 293.000 pesos, según anticiparon desde el gobierno porteño..

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