Serán en noviembre; se irá tres meses antes
"Las elecciones generales se celebrarán el próximo 20 de noviembre", reveló en una rueda de prensa, visiblemente apesadumbrado y tras asegurar que, aunque abandonará el poder tres meses antes de lo previsto, dejará la economía nacional "en un proceso de recuperación ya consolidado".
Luego de resistirse públicamente en los últimos meses a tomar la medida, el mandatario español admitió ayer que decidió cambiar la fecha porque lo creía "conveniente" para su país. "La certidumbre es estabilidad y ha pesado en mi ánimo fijar un calendario claro. El 1º de enero [fecha señalada para la asunción del presidente electo] el nuevo gobierno debe trabajar en la recuperación económica y en la reducción del déficit, y debe garantizar la consolidación de esa recuperación", dijo el jefe del Palacio de la Moncloa.
Rodríguez Zapatero también reconoció que su gesto de adelantar la fecha electoral, así como su propia partida, obedeció a su deseo de descomprimir la creciente presión en un escenario político que lo había dejado solo en su intento de mantenerse en la presidencia hasta marzo de 2012, plazo establecido constitucionalmente.
"Así, con este calendario, el debate público ya no girará sobre la fecha electoral, sino sobre las tareas que tenemos que cumplir y terminar", dijo el presidente, quien aseguró haber "pensado y madurado desde hace tiempo" su decisión postergada hasta ayer.
Zapatero desmintió rotundamente, en cambio, que el adelanto haya surgido en las últimas horas, como consecuencia del súbito repunte del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las encuestas.
Sin embargo, la gran mayoría de los analistas locales no pudieron soslayar las sospechas de una fuerte intencionalidad política en la decisión, especialmente en la fecha elegida. Ese día, el 20 de noviembre, se celebrará un nuevo aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, por lo que tiene un fuerte arraigo en la memoria colectiva de la sociedad española.
A pesar de que ya pasaron 36 años del deceso del último gobernante de facto, la fecha genera intensas polémicas todos los años, ya que en los días previos se realizan evocaciones críticas de ese período que tienen una amplia difusión en los medios españoles.
En este caso, esta revisión coincidiría con el final de la campaña y la veda electoral, donde es difícil descartar que el PSOE explote, por ejemplo, el hecho de que el opositor Partido Popular (PP) haya sido fundado por Manuel Fraga Iribarne, un alto funcionario del régimen dictatorial.
Por esta razón, el diario conservador ABC no dudó en calificar la elección del aquí llamado "20-N" como una "broma de mal gusto" y un "gesto macabro" que busca "distraer el fracaso del gobierno".
El presidente negó ayer, sin embargo, cualquier vínculo entre esa fecha y la posibilidad de obtener un rédito electoral. "Es una fecha más", dijo, a pesar de que la mayoría de las fuerzas políticas -y de los medios- coincidían en que los comicios se celebrarían a finales de octubre.
En tanto, el líder y candidato presidencial del PP, Mariano Rajoy, celebró el adelanto de los comicios. "Esto es lo que la mayoría de los españoles deseaba desde hace tiempo, también el PP. Es una buena noticia. Ahora los españoles tienen la palabra y pronto podrán decidir", dijo el político que más posibilidades tiene, según las encuestas, de transformarse en el próximo inquilino de la Moncloa.
En un discurso en el que le pidió al electorado un fuerte respaldo en las urnas para poder gobernar con mayoría en ambas cámaras, Rajoy reconoció que la próxima administración "tendrá una tarea muy difícil", porque España "tiene muchos problemas, pero ese gobierno contará con un horizonte de tiempo y con un mandato claro. Eso ya es una muy notable mejora respecto de la situación en el día de hoy", aseguró.
Desconfianza de los mercados
No obstante, y a pesar del "golpe de certidumbre" que encontraron en el anuncio del adelanto electoral tanto Rajoy como Rodríguez Zapatero, el mundo financiero volvió a observar con desconfianza la situación de la economía española.
Por la mañana, antes de que se conociera la nueva fecha de los comicios, la agencia calificadora Moody's amenazó a España con rebajar en el corto plazo la nota de la deuda nacional, en caso de que el gobierno no profundice las reformas tendientes a disminuir el gasto público y el déficit fiscal.
Además, el riesgo país volvió a subir, hasta alcanzar un pico de 360 puntos básicos, que solo disminuyó en 5 unidades al cierre de los mercados, y ya varias horas después del anuncio presidencial. Los observadores locales siguen con preocupación la evolución de ese índice, ya que estiman que, en caso de superarse la "barrera psicológica" de los 400 puntos básicos, España podría verse necesitada de acudir a un rescate financiero externo, tal como lo hicieron previamente Grecia, Irlanda y su vecino Portugal.
MARIANO RAJOY
Candidato del PP
Profesión: abogado
Edad: 56 años
Rajoy realizará su tercer intento de convertirse en presidente de España, después de haber liderado a la oposición en las dos últimas legislaturas. Durante el gobierno de José María Aznar (1996-2004) fue vicepresidente y ocupó varios ministerios, incluidos los del Interior y Educación. Nacido en Santiago de Compostela, es licenciado en Derecho. Aznar lo propuso como candidato presidencial en 2004, cuando el PP perdió tras los atentados de Madrid. En 2008, fue también derrotado por Zapatero
ALFREDO PEREZ RUBALCABA
Candidato del PSOE
Profesión: químico
Edad: 60 años
Rubalcaba fue uno de los principales ministros del gobierno de Felipe González (1982-1996), donde al igual que en el Ejecutivo de Zapatero, ocupó, entre otros, el cargo de vocero del gabinete. Natural de Solares, Cantabria, y doctor en Ciencias Químicas, fue el responsable de estrategia electoral de su partido en los comicios de 2004, que devolvieron a los socialistas al poder. Hasta su proclamación como candidato, el 9 de julio, ejerció como vicepresidente y ministro del Interior.


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