San Antonio: insisten por demora de conexión cloacal

En la zona de los Guaraníes al 2.300 las familias sienten un profundo malestar dado que a fines del año pasado se colocaron caños, que generaron una fuerte expectativa. También habían recurrido a la Defensoría del Pueblo.
Sin lugar a dudas la demanda de conexión a las redes cloacales crece de forma continua en la ciudad, sin embargo los vecinos advierten que no existe una respuesta favorable al requerimiento. En el caso puntual del barrio San Antonio Oeste, en un sector denominado Nuestra Señora de Guadalupe, los habitantes solicitan desde 2012 la conexión, pero sin avances por parte de la concesionaria que monopoliza el servicio en Corrientes. “Nos colocaron un caño que creímos sería para la cloaca pero ahora resulta que no es así, ya que desde la empresa nos manifestaron que no está prevista ninguna obra en el sector”, dijo a época Anacleto, habitante de la cuadra.

Se trata de unas gestiones que tienen vieja data, pero que en el 2013 parecían encausadas con la intervención de la Defensoría del Pueblo (ver recuadro), que medió con la entidad privada. “Después de las reuniones que mantuvimos con la Defensoría no hubo avances y fuimos a la empresa y nos respondieron con una negativa. Nosotros queremos saber si estos caños que colocaron hace poco son para conectarnos a la red”, manifestó por su parte Juan.

Lo cierto que a pocas cuadras, sobre Los Matacos y Santa Catalina, se desarrolla una obra de envergadura para desagüe pluvial y cloacal (ver recuadro) y esperan que esto impacte en su barrio. “Primero vamos a la empresa y nos dicen que nos van a conectar, y después nos dicen que no, porque no están previstas obras en la zona. Nosotros estamos dispuestos a pagar, pese a la suma carísima que nos quieren imponer”, dijo otro habitante del lugar.

En el sector, habitan vecinos desde hace más de 30 años y otros que llegaron hace dos, y se encuentran en proceso de construcción de su vivienda. En este caso puntual, la familia espera una definición para evitar construir un pozo ciego. “Se nos va del presupuesto construir la cámara, además la cloaca es para toda la vida y nos evita los problemas de contaminación y mantenimiento que suceden con frecuencia”, dijo el jefe de familia.

En diálogo con una fuente de la empresa concesionaria que prefirió reserva de la identidad, se supo que existe una fuerte demanda en toda la ciudad para las conexiones. “No existen proyectos de obra propios, en estos momentos lo que más se hace es asistir a la Municipalidad y controlar que las tareas se realicen correctamente, porque se corre el riesgo de realizar conexiones que impliquen riesgos de desbordes y la empresa se vería perjudicada”, señaló la fuente. En ese contexto las quejas crecen, pese a las buenas intenciones de pago para el acceso al servicio.

Gestión

con el defensor

El 11 de abril del año pasado, vecinos del barrio Nuestra Señora del Guadalupe se habían reunido en la Defensoría del Pueblo, luego de que su titular, Miguel Alegre, medió ante la empresa concesionaria del servicio de agua y cloaca.

Se había determinado que en total la obra demandaría unos 100 mil pesos, no obstante se debía realizar un “estudio de factibilidad” para dar a conocer la cifra total.

A la reunión asistió un representante de la empresa quien había explicado que los pagos serían financiados por cada vecino en cuotas y con tarjeta. “Después se descontará de la factura en concepto del servicio de cloaca”, había remarcado el representante.

Se trata de familias que viven en algunos casos desde hace 30 años en la zona.

Otros, en cambio, se fueron incorporando posteriormente, pero reclaman la conexión desde el 2009, cansados de utilizar pozos negros, que llevan un costo de mantenimiento de unos 150 pesos cada 45 días.

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