Una jornada sobre la “Situación actual de las disponibilidades hídricas en Jujuy” y el “Impacto de la sequía en los cultivos de Jujuy” se desarrolló ayer en el Colegio de Ingenieros con el respaldo de la Sociedad Rural Jujeña.
En los últimos dos años la región experimentó un importante período de sequía que afectó a productores agropecuarios y trajo aparejados problemas de abastecimiento hídrico. Sin intenciones de ser fatalista, Minetti argumentó un panorama poco alentador a la perspectiva climática del NOA y el mundo.
“En el Noroeste hay un problema del orden climatológico y otro de desarrollo indebido de la agricultura. Hemos desarrollado agricultura sobre zonas marginales, en una época en la que la soja era la planta maravillosa que generaba dólares, se comenzó a sembrar en zonas impensadas que no soportaban ningún diagnóstico climático. Entonces, al aparecer este problema de la sequía, los capitales se van, a otros países que son más rentables. El capital se va y lo que queda es el problema: el agua y las restricciones en su uso, las migraciones internas, la nulidad de las cosechas y otras”, explicó el especialista.
Ante la consulta sobre hacia dónde conducirá ésto, Minetti consideró que “es necesaria una reconversión de agricultura a ganadería, de actividad forestal”, entre otras. “Hay que pensar en que estos procesos puede conducir a la pérdida definitiva de tierra, lo cual va a traer aparejado el aumento de los "commodities’ agrícolas y cuando empiece a escasear el alimento va a aumentar el precio, lo cual va a producir más hambre en el mundo”, visualizó el directivo.
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