El organismo previsional tuvo ayer atención parcial a jubilados y beneficiarios de programas. Evalúan prolongar un plan de lucha para la próxima semana.
Impuesto a las Ganancias volvió a desatar la bronca entre los asalariados. Y esta vez en uno de los organismos preferidos de la gestión nacional.
Se trató de los empleados de la Anses Corrientes, que durante la jornada realizaron un paro en la sede de avenida Armenia al 3.800, en consonancia con las demás delegaciones del país.
La protesta fue para exigir además la reapertura de las paritarias cerradas hace apenas un mes, con el objetivo de llevar el aumento asignado del 27 por ciento al 35 por ciento.
A raíz de la huelga, el ente a cargo de Natalia De los Santos atendió en Corrientes de manera limitada a jubilados y beneficiarios de una decena de planes y programas sociales.
Por otro lado, la funcionaria recordó que los trámites de inicio de jubilaciones se están reprogramando para la semana que viene, atendiendo a que la medida se repetiría el viernes próximo. "Esperamos que se llegue a un arreglo", auguró.
La medida de fuerza fue ratificada el martes por la tarde por la Asociación de Personal de Organismos de Previsión Social (Apops), y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), luego de que el Ministerio de Trabajo suspendiera la reunión que había convocado.
Si bien el conflicto se inició en julio, la situación se agravó el viernes pasado cuando la mayoría de los trabajadores del organismo se encontraron con quitas en sus haberes de entre los 3.000 y 7.000 pesos, a causa de los descuentos por Ganancias.
De ese modo, las retenciones sobre los sueldos fueron la última gota que rebasó el vaso. Sucede que la quita impositiva evaporó el aumento salarial de muchos trabajadores, que ya veían como insuficiente la recomposición en sus ingresos.
"Le licuaron el aumento salarial a unos 12.000 compañeros y la gente está muy caliente porque no nos dicen cómo calcularon eso. Hemos bancado a la Presidenta pero hasta acá llegamos", dijo en Buenos Aires el secretario gremial de Apops, Eduardo Giambagno.
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