La polarización dejó al convoy electoral del Gobierno tanto como al principal opositor ante nuevos exámenes. El oficialismo deberá ahora consagrar sus compromisos y el kirchnerismo, evaluar sus acuerdos y ofertas.
Cargos en el Poder Ejecutivo -con un ministerio vacante en el medio- reacomodamientos y ratificaciones o modificaciones en las vinculaciones políticas, conforman una nueva red tejida alrededor de los números que obtuvo el convoy electoral de la Casa de Gobierno en las elecciones legislativas del domingo. Se impuso con el 47 por ciento de los votos y aunque resignó escaños en la Legislatura, evitó una derrota que hubiera colocado a Ricardo Colombi ante un escenario parlamentario complicado en la última mitad de su gestión.
El mensaje del mandatario tras la victoria fue más de advertencia que de festejo: consideró que los números los invisten de mayores responsabilidades y obligaciones.
Sobre los factores políticos del triunfo electoral -tanto públicos como reservados- quizá haya algunos que el Gobierno tome más en cuenta que otros, pero lo que sí deberá sanear es su lista de promesas. Por caso, tiene que consagrar el compromiso de otorgar cargos ejecutivos a liberales y nuevistas, que asimismo consiguieron escaños, dos y uno respectivamente.
Los otros cuatro diputados, tanto como los 2 senadores obtenidos por ECO, son radicales.
En el kirchnerismo el escenario es diferente. La autocrítica de tono reservado que hicieron los peronistas apunta directamente a la calidad de los candidatos y el rendimiento electoral de los socios, en especial de aquellos que no tenían sellos pero sí se aseguraron cargos, tanto en las listas como, por ejemplo, en el Municipio capitalino.
El Frente para la Victoria asumió públicamente que habrá una revisión integral de la estrategia interna, aunque la campaña y el mensaje, avisaron, no se distanciará un milímetro de lo evidenciado hasta aquí. Es decir, la oferta correntina será inmanente al proyecto nacional y popular que encabeza Cristina Fernández de Kirchner.
Es así que al kirchnerismo apremia más que a ECO el tiempo y las posibilidades que quedan hasta 2013, cuando se vote gobernador, la más cara obsesión del peronismo.
Trascendencia
Sobre la trascendencia que tuvieron los comicios del domingo para cada sector, Colombi y Rubén Pruyas ofrecieron un contexto. El electo senador, por ejemplo, sostuvo que “esperábamos ganar y trabajamos para eso, pero el pueblo correntino le dio la oportunidad a ECO”, mientras que el mandatario aceptó que se trató de un plebiscito a su gestión. Y también que el resultado significó un reconocimiento a su administración.
Pruyas aseguró que, “como oposición al Gobierno Provincial”, desde el Poder Legislativo los kirchneristas, “controlarán los recursos del Estado y del presupuesto provincial”.
Y Colombi agradeció el “apoyo a la gestión” y avisó que, “vamos a continuar y a corregir lo que hay que corregir”.


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