El Colectivo de Abogadxs Populares La Ciega realizó un análisis sobre la trágica inundación que afectó a la Ciudad el pasado 2 de abril de 2013. Repudió a la gestión de Pablo Bruera por haber autorizado la “construcción desmedida” y atacó a las empresas constructoras que actuaron con plena complicidad del Ejecutivo Municipal, la UOCRA y el diario El Día.
“No nos tapó el agua, nos tapó la corrupción”. Bajo ese título, el grupo de abogados cuestionó a la dirigencia política que gobernó las últimas dos décadas la Ciudad y lamentó que se entregaron las riquezas de nuestra historia a los grupos inmobiliarios y de la construcción, a quienes los consideró los principales responsables de la trágica inundación del 2 de abril de 2013.
“El intendente Pablo Bruera pretende poner el acento en responsabilizar a Dardo Rocha sobre las inundaciones, quien un siglo atrás no podía anticipar los avatares climáticos ni la contaminación ambiental, sin embargo Bruera, un visionario de la especulación económica, pretende sacarle el jugo a la ciudad con el desarrollo inmobiliario exprimiendo al máximo el conglomerado urbano”, señalan los Abogados que han militado en defensa del patrimonio arquitectónico de la Ciudad a través del grupo Defendamos La Plata.
En ese sentido, aseguraron que “a pesar de la gran cantidad de lluvia caída el 2 de abril de 2013 en la ciudad de La Plata, la catástrofe no habría ocurrido sino hubiera sido por diversos factores humanos de los cuales existe responsabilidad de las diferentes intendencias (Julio Alak y principalmente Pablo Bruera), así como también por la complicidad del gobernador provincial en la ratificación del COU y del gobierno nacional, omitiendo la protección de la ciudad que debe ser protegida por haber sido declarada patrimonio nacional”.
En el escrito, enfatizaron que “no debemos omitir responsabilidad a las grandes empresas constructoras que se han enriquecido en estos años en detrimento de la ciudad: Building, las Dacal, Credil, Moragues, etc., son responsables de la tragedia, como así también las empresas que desarrollan emprendimientos de barrios cerrados”.
Subrayaron que a partir de las reformas al Código de Ordenamiento Urbano que impulsó la administración Bruera “la ciudad deja de pensarse como una construcción humana colectiva y diversa, sus lógicas son fuertemente orientadas por la ganancia, por el capital de la hormigocracia”.
“Y allí entraron a jugar los otros culpables de esta tragedia, los Building, los Credil, los Dacal, Moragues; el diario El Día, inversor de estas empresas y actor central en este negocio”, explicaron y recordaron que “en la ciudad empiezan a emerger las inmobiliarias y las empresas constructoras, los barrios cerrados y los clubes de campo, los fastuosos estadios en terrenos públicos (un ejemplo es el Estadio Único, tan lleno de cemento impermeable que hasta tiene césped móvil); se extienden los automóviles, los estacionamientos privados y los medidos, y desaparecen las posibilidades de vivienda digna y del goce del espacio público, los planes públicos de vivienda, las ramblas, los espacios verdes, el cielo, el sol”.
Según el análisis realizado “se construyeron 2 millones de metros cuadrados, se pasó de 250 a 1200 habitantes por hectárea, ¿eso no es una conducta dolosa y que convoca a la tragedia? Y más aún si se lo hace sin el mínimo acompañamiento de infraestructuras. La ganancia obscena como sepulturera, la muerte convocada para hacerse el gran banquete. Socialización del espacio urbano o barbarie”.
“El negocio inmobiliario pegó un salto astronómico en la gestión Bruera, quien llegó sin apoyo político y negocio la reforma del Código de Ordenamiento Urbano (en adelante COU) a cambio de 30 millones de pesos para financiar su campaña política de 2009”, repudiaron desde “La Ciega” y sostuvieron que “la modificación del COU se proyectó no en el Concejo Deliberante sino en departamentos privados de estas empresas”.
En esa línea, recordaron que durante el freno que puso la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires al Código Urbano una vez aprobado por el Concejo Deliberante y homologado por el Municipio y la Provincia, “el líder de la UOCRA platense Pata Medina realizó acciones directas durante varias jornadas y las empresas (incluido el diario El Día) incrementaron el lobby”, para lograr su plena vigencia.
Enfatizaron así mismo culparon por la inundación a la “la falta de obras de saneamiento en el principal arroyo de la ciudad El Gato y en otros secundarios como el arroyo Maldonado”, y denunciaron que “del fideicomiso creado para sanearlo por el gobierno nacional en el año 2006 sus recursos fueron desviados irregularmente por Julio De Vido (Ministro de Planificación) y José López (Obras Publicas)”.
Finalmente, a modo de conclusión, el Colectivo de Abogadxs Populares lamentó: “La Plata ciudad capital. Capital de la armonía ambiental y la calidad de vida hace unos años. Capital de la especulación, la desidia, la renta inmobiliaria, la apropiación de lo público y de la ganancia fácil desde hace unos pocos. Capital de la muerte por no planificar, regular ni afrontar obras. Malvenidos a La Plata, ciudad capital”.




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